Reportaje

13 junio, 2017

El evangelio según “el francés” o el “créole”

Reportaje el evangelio según

Hace un par de ediciones Reportajes de PALD mostraba la cruda realidad de un precario cité de calle Eyzaguirre, donde un grupo de migrantes de distintos países de Latinoamérica viven en frágiles condiciones y cancelando 90 mil pesos por una pequeña pieza de seis metros cuadrados.

Para el grueso de los migrantes que han llegado a Chile, en especial de países centroamericanos y del caribe, ha sido complejo el integrarse a una sociedad que no estaba preparada para esta oleada de personas que llegaron para encontrar su propio dorado junto a la Cordillera de Los Andes.

Sin embargo, el hombre y la mujer nunca pierden la Fe, en especial cuando “todo el mundo” se viene en contra, que parece una maldición que no tiene reparación.

De esta forma, cientos de migrantes han buscado refugió en las tradicionales religiones del país, en especial la católica y evangélica.

En nuestra comuna, la iglesia Metodista Pentecostal recibe a un número importante de extranjeros en los cultos, en especial los domingos.

Son, según el pastor Edmundo Zenteno, personas comunes y corrientes que quieren buscar un nuevo horizonte para ellos y sus respectivas familias.

En este caso, la iglesia evangélica ha recibido a cubanos, haitianos, peruanos, bolivianos y argentinos, donde la comunicación con ellos no ha sido un problema.

Donde sí lo hay es en el caso de los haitianos, donde la principal barrera es el idioma -francés  y el kreyòl (o créole), su lengua natal- .

“Les cuesta un poquito, pero poco a poco se han ido integrando”, dice el pastor puentealtino.

 

CULTO E INTEGRACIÓN

 

Los migrantes han llegado de mutuo propio a la iglesia Metodista de Puente Alto, donde se les ha ayudado con lo básico, como con entrega de ropa, pero, como dice el líder religioso local, se le ha entregado mucho cariño, ya que ellos igual están en un país desconocido aún para ellos.

Las personas que están fuera de su país están buscando un lugar en la sociedad y un lugar, lógicamente, cerca de Dios. A todas las personas que han llegado se les ha tratado lo mejor posible y se han integrado de a poco”, comenta el pastor.

Uno de los puntos que quieren mejorar es la comunicación más fluida con ellos, pero como dice Edmundo Zenteno, ha sido complejo el encontrar personas que dominen el francés.

“Sería ideal contar con un intérprete para que les haga clases en forma separada, pero se le ha ayudado en lo económico y en cualquier o tipo de ayuda”, destaca el pastor.

¿Cómo han llegado a la iglesia estos migrantes, en especial los haitianos puentealtinos?

-De mutuo propio. La verdad es que la mayoría que han llegado son evangélicos y que la profesaban en su país.

¿Desde cuándo comenzó a incrementarse la presencia de fieles en su iglesia?

-Lo más fuerte ha sido este año. Desde enero empezamos a notar que esto ha ido in crescendo. Al principio llegó uno, luego dos, pero ahora los domingos podemos encontrar 12 o hasta 15 migrantes en los servicios, depende de los trabajos y posibilidades que tengan.

Acá les hemos proporcionado cosas para comer y algo de ropa. Imagínate tú que ellos llegan con estos fríos en camisa y sandalias. Así que se les ha tratado de proveer y la iglesia ha cooperado bastante con eso.

 

-¿Durante la semana, tienen algún tipo de servicio especial para ellos o abren la iglesia para que tengan algún tipo de capacitación con el castellano, por ejemplo?

-No, porque nosotros hemos tenido problemas en quién le va a enseñar el idioma. Estamos buscando a gente que nos pueda ayudar en eso, porque nos permitiría contar con una mejor cercanía. Ellos son muy respetuosos. Son como todos nosotros, normales.

¿Y en términos religiosos o de profesar la fe?

-Algunos profesan otros no, pero se han acercado porque nuestra comunidad los ha ayudado básicamente; los ha recibido bien y sin discriminación.

¿Algunos le ha solicitado colaboración para ingresar u obtener algún trabajo o trámite?

-No hemos tenido ese tipo de contacto. Los hermanos de forma personal se han ofrecido para eso. Algunos han contactado para darles trabajo, pero no ha sido una constante. De ellos no ha existido un afán para que se les ayude en eso, sino que han venido, cosa que les honra, como todas las personas que necesitan de Dios.

Ahora, la iglesia consciente de sus problemas, se ha prodigado para ayudarlos, pero yo no he visto en ellos un espíritu como: ‘oye estoy aquí y quiero que me ayuden’, al contrario, los hemos encontrado muy dignos.

Hay un rasgo que destaco. Ellos van al templo, participan del servicio y  no piden nada y es la iglesia la que se acerca porque ve que están con necesidades.

¿Ustedes cuentan con un lugar para alojamiento para este tipo de personas?

-No tenemos, porque ellos tienen eso listo o arreglado ya.

 

HABLAR LENTO Y BIBLIAS EN FRANCÉS

-¿Qué estrategia han desarrollado en el momento de las lecturas de la biblia y el idioma?

-Contamos con biblias y algunos nuevos testamentos que están en francés. Se provee de material para que lo puedan leer en su idioma.

En el tema de la enseñanza y la prédica, hemos intentado de leer y hablar más lento, cosa que sea más fácil para ellos entender. Es lo que nos pasa a nosotros con el inglés. Cuando hablan rápido, estamos perdidos. También se le explican los modismos nuestros para que ellos los comprendan.

-¿Cómo son ellos en medio del servicio religioso? ¿Son pasivos o participan activamente?

-Se integran bien y de acuerdo a su cultura y forma de ser. Alegres y expresivos, aunque no en demasía. Ellos entienden que están en una cultura distinta y se comportan de la forma de cómo somos nosotros. Ahora lo que ha sido muy rico, es la fluidez del contacto, entre hermano y hermano.

Usted como pastor también debe sentir que su trabajo se ha enriquecido y diversificando con la presencia de los migrantes.

-Este es un fenómeno que viene de muy antiguo en Chile. Dependiendo de las personas, puede ser para ellos positivo y negativo, según el paradigma. Por ejemplo, a todos los de raza blanca lo ven bien y a los otros muy mal. Nosotros no tenemos ese problema, porque para nosotros son todos hijos de Dios y tenemos que hacer todo lo posible para que se sienta bien y que donde están es la casa de Dios. A nadie nunca se le ha negado la entrada, al contrario se le ha atendido de la mejor forma posible. Te reitero ellos tienen una conducta muy buena.

¿Ellos están interesados en integrar el coro o el grupo musical?

-Mira, hay algunos, pero son pocos. Lo que les complica es el idioma todavía. Pero te reitero, estamos buscando una persona y se están haciendo cosas. Este fenómeno no es nuevo en el mundo evangélico. En sectores altos de la capital hacen cultos específicos para migrantes dependiendo de su cultura porque el servicio en su idioma tiene ciertas connotaciones. La verdad es que nosotros tenemos que ser claros en que no contamos con esas condiciones, pero estamos luchando en conseguir eso, en traer gente de ellos mismo e incorporarlas. Eso está en proyecto.

-¿Han pensado en abrir un centro abierto?

-Estamos en eso. No me gusta hablar de cosas que no están concretadas, cuando la concretemos ustedes serán los primeros en saberlo.

Para el mundo evangélico y los distintos credos esta es una oportunidad de evangelizar y de hacer carne la palabra: amar al prójimo como a ti mismo.

 

 

IDIOMA HAITIANO

Basado, pero no igual al francés, el kreyòl ayisyen o créole haitiano es el idioma que se habla en ese país caribeño. Su base estructural es el francés traído por los colonizadores europeos que se apoderaron de ese territorio a partir de fines del siglo XVII, y se mezcla con elementos de distintas lenguas de África occidental. Durante su evolución, el kreyòl se ha diferenciado tanto que hoy prácticamente no es inteligible para hablantes de la que un día fue su lengua madre. Desde 1961, el idioma tiene la condición de lengua nacional de Haití. Tiene al menos dos dialectos principales, el plateau y el fablas.