Crónica

14 junio, 2017

Leonardo Carraco, el pircano que se sanó gracias a la apiterapia

Pirque Apiterapia Leonardo Carrasco

Don Leonardo Carrasco Maureira, pircano de toda una vida, se dedica al negocio de productos apícolas, trabajo que heredó de sus padres. De este modo, sus queridas abejas le entregan generosamente miel, polen, jalea real, propóleo y arrope (jarabe de miel), los que comercializa en su negocio familiar “Don Leo”, tanto en la comuna como en el Gran Santiago y regiones.

En el 2000, al apicultor se le diagnosticó un reumatismo astrófico severo, enfermedad que ataca los huesos, y que en su caso, lo dejó prácticamente sin movilidad en brazos y piernas, teniendo que utilizar muletas y silla de ruedas para trasladarse de un lugar a otro.

“Tuve una depresión enorme. ¡Fíjese que estuve por 15 años así! Mi señora fue quien tuvo que llevar el negocio, junto a la familia. Yo no podía hacer nada. Ni siquiera contaba con una pensión de invalidez”, relata el apicultor recordando aquellos años de angustia.

Investigando sobre terapias alternativas, don Leonardo supo de los beneficios de la apiterapia (terapia muy fuerte, seria y eficaz que utiliza el veneno de abejas para el tratamiento de muchas enfermedades, teniendo en cuenta la teoría de meridianos y puntos para su aplicación). Esto llamó de inmediato su atención, buscando más información al respecto, pues supo que ayudaba justamente con los síntomas de su enfermedad.

 

RESULTADOS MILAGROSOS

Un sobrino de don Leonardo sabía justamente de la apiterapia, quien ya había tratado a pacientes en ocasiones anteriores con buenos resultados.

“Los medicamentos que tomaba eran muy fuertes y tenían efectos secundarios. Mi sobrino me enseñó el tratamiento, que consistía en picaduras de abejas en las partes del cuerpo afectadas por la enfermedad. Se dejaba la lanceta en la piel unos cinco segundos y luego ésta se retiraba”, explica.

Fue así como después de la última operación que se le practicó en  septiembre de 2015, el apicultor comenzó con dicha terapia. Asegura que los resultados se vieron de forma muy rápida: ya a los 6 meses, pudo levantarse por sí solo, asombrando a los doctores.

A casi dos años de comenzar con la apiterapia, don Leonardo hoy se mueve sin problemas, de forma completamente normal, no presentando indica, ningún tipo de dolor. Hasta retomó su trabajo con sus fieles abejitas.

“Imagínese, logré en poco tiempo lo que los remedios no pudieron sanar  en 15 años. Por supuesto, todo esto lo hice  con mucha fe”, comenta,  a lo que afirma con mucha emoción: “las abejas son seres maravillosos. Han sido muy importante en mi vida, les estoy muy agradecido”.