Reportaje

28 junio, 2017

Las magras pensiones de los gendarmes de Puente

Reportaje sabatino

No es casualidad el tema que están poniendo sobre la mesa y ante la opinión pública los gendarmes del país: las pensiones luego del retiro.

Y es que este es punto crítico de toda familia chilena -excluyendo a un sectores minoritario, claro está- , donde se sacan cuentas una tras otra y donde el resultado es categórico: no alcanzará para una vejez digna y donde se tendrá que hacer una especie de cadena familiar para sostener a los viejos.

Eso es lo que también están planteando los funcionarios de Gendarmería de Chile, que en los últimos días comenzaron una movilización por pensiones dignas y porque exista una verdadera carrera funcionaria, donde los que egresan de la escuela de formación puedan acceder hasta los cargos más altos en los 30 años que pueden estar en la institución.

Sin embargo, denuncian, acá no es posible pensar para ellos en llegar, por ejemplo, a suboficial mayor, ya que no hay establecido un periodo para que se suba de escalafón, con la consiguiente mejor salarial y con ello aumentar un poco  más la pensión.

A todo esto se suma la resolución N° 42.701, de junio de 2016 por parte de Contraloría, en que se impone un tope máximo imponible de 60 UF -según el Decreto Ley 3501 de 1980 que fundó las AFP-, luego del bullado caso de Miryam Olate,  exsubdirectora técnica de Gendarmería, quien  había logrado una pensión bruta mensual de $ 5,4 millones, lo que fue objetado por la Contraloría, al igual que otras diez jubilaciones millonarias obtenidas por funcionarios de esta repartición.

Ante ello, recordemos, el Consejo de Defensa del Estado se hizo parte del caso con la presentación de una querella por la posible comisión de fraude al fisco, sobre la base de que “tal como consta en la carpeta investigativa, se han realizado una serie de maniobras orientadas a la obtención fraudulenta de pensiones abultadas que exceden el tope legal”.

Pero cuál es el fondo de este asunto.

Los gendarmes sostienen que su trabajo es especial y que es un  servicio permanente con alto riesgo, ya que trabajan con personas detenidas y en condiciones laborales precarias en recintos penales sobrepoblados y que tienen instalaciones añejas, donde tienen que convivir con internos peligrosos.

Por ello, alegan, es que se debe realizar una ley interpretativa de la ley N°19.200, del año 1993, que permitió al personal de Gendarmería adscribirse al sistema de DIPRECA, luego de que se debatiera un proyecto de ley originado por la muerte de 4 gendarmes y un carabinero, quienes perdieron la vida el 14 de noviembre de 1990 en medio del rescate del frentista Marco Ariel Antonioletti.

A esto se suma que el tope de 60 UF sólo se les aplica a los funcionarios de esta institución, no así a los miembros de la PDI y de Carabineros, quienes también cotizan en DIPRECA.

 

LAS PENSIONES EN PUENTE 

 

Reportajes de PALD conversó con José Matamala Leiva, presidente provincial Cordillera de la Asociación Nacional de Funcionarios Penitenciarios (ANFUP), quien sostuvo que este un tema de suma importancia y clave para los funcionarios, quienes deben soportar condiciones poco favorables en el trabajo.

A modo de ejemplo, muestra la sala de descanso de los gendarmes, donde claramente se ve que no es un lugar que invite a la distracción y relajo.

Una sala mal iluminada y con mobiliario que estaría en las poblaciones de puente en la esquina de las calles por lo desgatado de su estado, es parte del día día de estas personas, quienes además -ahora- se ven enfrentados a la filtración del casino.

        “Hace días que cae agua de la tubería del desagüe de los baños y duchas. Eso cae a este comedor”, dice con molestia el dirigente gremial.

A él se suma Luis Bustamente Pinilla, directivo de ANFUP, provincial Cordillera, quien también lidera la movilización a nivel local.

“Nosotros llevamos años para que el gobierno nos escuche. De que la autoridad se ponga en la posición de nosotros. Se nos ha quitado un beneficio de acuerdo a una ley hecha por nuestros mártires. No por algunos funcionarios de alta dirección pública, que obtuvieron altas pensiones, nos van a quitar lo que nosotros hemos ganado”, enfatiza el presidente provincial de ANFUP.

Los dirigentes son claros en señalar que sus derechos han sido vulnerados por parte de la Contraloría, ya que se les restringe una jubilación tras 30 años de servicio

“Las pensiones criticadas hoy, nadie de nosotros de la planta de suboficiales  la podrá obtener. Una carrera deseada son 30 años de servicio y llegar a suboficial mayor. Acá nosotros empezamos desde el grado 26 en la escala única de sueldos y tenemos 10 grados por escalar, en comparación con los 7 de los oficiales”, apunta José Matamala.

Grado 26 escala única de sueldos, 10 grados, en comparación con 7 de los oficiales

¿Cuál es el grueso del personal que está estancado?

-Actualmente el 70 por ciento de la planta de suboficial ostenta el grado de cabo primero hacia abajo -siete grados-. El resto está sobre el grado de sargento. Esto genera un estancamiento. Tenemos promociones de mil funcionarios y hay cupos para llegar a suboficial mayor de 300. Entonces cómo logramos que estas personas puedan llegar al grado máximo.

 

-De ese 70 por ciento, me imagino que el grueso se jubilará sin poder escalar a más allá de uno o dos grados. ¿Cuál es la pensión que reciben esas personas tras 30 años de servicio?

-Es de 300 mil pesos, aproximado, incluyendo la asignación profesional de cada uno de ellos. El cuello piramidal se da en los cargos superiores.

¿El sistema no garantiza una carrera funcionaria entonces? 

-No. Depende del cupo, es el ascenso del que viene abajo. Es la realidad de todos.

La gente que se ha pasado a retiro desde el centro penitenciario de Puente Alto, ¿cuál es la pensión que están sacando? 

En la actualidad no está recibiendo su pensión en un cien por ciento, debido a un recurso de protección que nosotros presentamos por el dictamen de Contraloría que fijo el tope de las jubilaciones.

¿Pero antes del dictamen?

-La realidad es que no superan los 400 a 500 mil pesos, pese a muchos sacaron una carrera profesional entremedio. O sea, las pensiones son magras y más encima todos salimos perjudicados por las abultadas jubilaciones de los altos mandos y directivos, que éticamente es reprochable, apunta Luis Bustamante.

 

BAÑOS Y DUCHAS

 

Ya en reportajes pasados hemos dado a conocer las condiciones de hacinamiento de la cárcel local, la que no solo es usada por los internos, sino que también por sus propios custodios.

“La comodidad para nuestros funcionarios en la cárcel de Puente Alto son precarias. Hay falencias incluso en los servicios higiénicos. No contamos con urinarios suficientes, por ejemplo, contamos con dos para 150 funcionarios y tres duchas.  A eso se suman los 50 funcionarios de la guardia armada, que es el personal que duerme acá y que ejecuta la vigilancia perimetral. Esa es nuestra realidad diaria y es el reflejo de la baja inversión. Hemos sido la puerta chica del Estado. Somos el patio trasero. No se legisla a favor de los funcionarios”, recalca Luis Bustamante.

¿Se ha invertido en los últimos años en mejorar los espacios del personal?

– Se hizo una solicitud de mejoramiento para las instalaciones del personal, pero siempre Gendarmería se vuelca hacia la población penal. Los ingresos y los proyectos son para los reos, que está bien, pero para nosotros no llegan. Estamos en un sector extremo de Santiago y no contamos con ambulancias. Tenemos un carro y con ello cubrimos todas las necesidades de la comunidad A veces usamos vehículos particulares.

 

La infraestructura de nuestro recinto es frágil. Tenemos agua servida cayendo al mismo casino. Esa es la realidad de Gendarmería, nosotros exponemos la vida, incluso, pero no nos sentimos escuchados, comenta en presidente provincial de la ANFUP.

¿Qué pasó con las últimas lluvias?

-Se realizaron trabajos parches que hizo una empresa y se filtró agua lluvia. Los funcionarios tuvieron que instalar nylon para impedir que pase el agua. No hay calefacción para las garitas del personal y con recursos propios se tienen calefactores eléctricos. Los guardias hacen vigilancia con menos 2 grados bajo cero.

¿Van a endurecer este proceso?  

-Hasta el momento el ministro de Justicia no ha tenido ninguna disposición hacia nosotros y no descartamos escalar esta movilización.

Estamos en época electoral, ¿han tenido contacto con precandidatos presidenciales? 

Nuestros dirigentes nacionales nos han dicho que desde distintos comandos políticos han pedido un acercamiento y diálogo por la problemática del servicio. A mi juicio -dice Luis Bustamante- eso es populismo. Esto no debe ser abordado en un periodo especial electoral. Nosotros no somos tontos. Los funcionarios son instruidos y ante cualquier eventualidad se harán presentes en las urnas a ejercer su derecho. Todos los gobiernos de turno no nos han escuchado.

Nuestra labor no ha sido valorada como se merece.