Reportaje

14 agosto, 2017

La limusina ‘Lincoln´ que se pasea por Puente

limusina puentealtina

Para nadie es un misterio que el tema de la cesantía está golpeando mes a mes a cientos de hogares de la provincia Cordillera, en especial en los estratos más vulnerables.

Basta con darse una vuelta a las ferias libres para ver la cantidad de personas que se suman a los conocidos ‘coleros’ o en el radio céntrico, donde el comercio ilegal en la calle está desatado.

De acuerdo a cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadísticas, la tasa de desempleo trimestre móvil marzo-mayo de 2017 fue 7,0%, aumentando 0,2 puntos porcentuales (pp.) en doce meses y 0,3 pp. en referencia al trimestre móvil anterior.

Se trata de la quinta alza consecutiva y de la mayor tasa de desocupación en el país desde el periodo mayo-julio de 2016, cuando había alcanzado un nivel de 7,1%.

Según indicó el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), los   trabajadores por Cuenta Propia (3,8%) impulsaron el alza de los Ocupados, situación que se viene arrastrando desde hace más de un año.

Así lo consigna también la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que elaboraron un informe denominado “Coyuntura laboral en América Latina y el Caribe’, donde se asegura que  Chile es el tercer país de la región donde más crece el empleo por cuenta propia”.

“Los empleos por cuenta propia se habrían convertido en una alternativa de generación de ingresos para muchos asalariados que habrían perdido sus trabajos”.

 

EMPRENDEDORES

Andrés Marín Brito (39) y su esposa Gissela Pereira es un joven matrimonio puentealtino que apostó por emprendimiento en conjunto a fin de sacar adelante al grupo familiar.

Casados y con dos niñas de 10 y dos años, se iniciaron en la banquetería para todo tipo de eventos, para luego centrarse netamente en  matrimonios.

“Comenzamos de esta forma a meternos en el mundo de los servicios y nos empezó a ir bien”, contó a Reportajes de PALD.

También les comenzó a ir que de a poco pasaron de la banquetería a la ubicación del lugar para el evento, la iglesia y luego la organización de la  fiesta de celebración.

“Eran semanas de trabajo duro y de mucha organización. Empezamos acá en Puente Alto y Pirque, hasta que nos contactaron desde otras comunas de la región Metropolitana”, recuerda este puentealtino.

Como el negocio iba bien, los consejos no tardaron en llegar, al igual que las peticiones de los novios o novias, que de a poco instalaron el tema del vehículo para la pareja.

Al principio les era complejo buscar autos especiales, más cuando unos enamorados les solicitaron una limusina.

Fue así que comenzaron a conocer otra arista de lo que son servicios para eventos especiales.

LLEGADA DEL LINCOLN 

Entre parte del 2014 y todo el 2015, la pareja de emprendedores arrendó distintos tipos de limusinas ya sea para matrimonios o cumpleaños.

“Fue ahí que nos dimos cuenta que esto podría ser rentable por sí solo, disminuyendo la presión de realizarlo todo”, apuntó Andrés Marín.

Así, el año pasado decidieron apostar en grande y optaron por comprar una limusina Lincoln Town Car (Ford Motor Company) y dedicarse de ello al arriendo del gran vehículo.

Esta limusina, tiene ocho metros de largo, cuenta con un mini bar, capacidad para 9 pasajeros, audio envolvente y luces led de última generación.

-¿Qué tal ha sido la experiencia?

-Muy buena. Prácticamente el auto se paga solo y nos va bien. En Santiago no más de 15 ó 20 limusinas de este tipo.

       Andrés tiene una bitácora semanal donde los tiempos son justos y los recorridos deben ser exactos, a fin de que cumplir con un buen servicio y donde la puntualidad es factor clave, ya que un cliente puede quedar disconforme.

¿Quiénes solicitan, por lo general, este servicio?

-Matrimonios. Las novias quieren dar una buena impresión y dar un estilo a su matrimonio.

-¿Para qué más han llamado y han tenido que ejecutar el servicio?

-Para despedidas de solteros y solteras

-¿Qué ha pasado en esos viajes?

-Bueno hay un separador de ambientes entre el espacio donde están los pasajeros y la cabina del chofer. Obviamente uno la sube. He escuchado de todo.

Andrés dice que en las despedidas de solteras, las mujeres se comportan demasiado alegres, más cuando hay un poco de alcohol.

En este caso, el servicio de la limusina también contempla irlas a dejar y buscar a un local donde se presentan vedetos.

-¿Se ha subido algún vedetto a la limusina o una dama de compañía para el soltero?

-Nunca. Hay ciertas normas de conducta que se tienen que respetar.

En este negocio, también se ha visto cómo las familias chilenas, no sólo de Providencia, Vitacura o Las Condes, usan la limusina para entregar una sorpresa a los hijos o un ser querido.

“A veces me he emocionado cuando he tenido que ir a buscar a niños al colegio porque están de cumpleaños o porque celebran sus 15 años. Uno que es padre entiende y sabe que estas cosas no se olvidan jamás”, comentó el emprendedor local.

Las familias tienen acceso, dice, a contar con este tipo de vehículos que antes era un imposible o que solo se veían en las películas.

En los últimos años, recalca, se ha instalado la celebración de los 15 años de las jovencitas, donde sus padres hasta arriendan un salón para festejarlas.

También hay historias de sorpresas, como la que sucedió a una puentealtina de 18 años.

“Su mamá me contactó y llegué a la hora acordaba al domicilio. Me bajé con un ramo de flores y toqué el timbre. Al abrir la puerta, la joven no podía creer que afuera de su casa había una limusina y un chofer con un ramo de flores por sus 18 años. Luego, al entrar, la sorpresa fue mayor porque estaban sus mejores amigos. Se fue todo el camino llorando. Fue muy lindo”, relata Andrés.

-¿Esto es rentable?

-Absolutamente. Los precios han bajado un poco porque se ha masificado algo, pero sigue siendo un buen negocio.

-O sea, le pegaste el palo al gato.

-Totalmente, le pegué el palo junto a mi señora.

 

Así como Andrés y Gissela, otros miles de chilenos están emprendiendo negocios por cuenta propia, donde el ingenio y el atreverse pagan bien cuando se hace con la convicción de que las cosas van a salir.

Ya lo sabe, si ve una limusina negra por las calles de Puente, en su interior va manejando Andrés con sus clientes emocionados.