Reportaje

22 enero, 2018

Comunidad ve amenazada la Reserva Nacional Río Clarillo

Comunidad ve amenazada la Reserva Nacional Río Clarillo

 

La inminente compra de terrenos para futuros proyectos inmobiliarios adyacentes a la actual reserva, dejaría circunscrito a este recinto, el que incluso fue prometido por la Presidenta Bachelet a elevar a la categoría de Primer Parque Nacional en la Región Metropolitana.

 

En la localidad de El Principal de Pirque ya no se respira a Peumos o Quillayes, sino que se espira a preocupación. No es para menos. La maravillosa Reserva Nacional Río Clarillo se encuentra amenazada con reducirse a su expresión mínima de terrenos o, simplemente, a desaparecer. Esto, luego que aspiraciones de vecinos, campesinos, arrieros y comunidad local, no vea frutos de lo que fue  prometido por la máxima autoridad nacional, como es la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, que durante la celebración del Día del Medio Ambiente en octubre de 2015, se comprometiera a que Río Clarillo sería elevado a la categoría de Parque Nacional; de producirse esta situación, alejaría inmediatamente las amenazantes ofertas inmobiliarias que atemorizan al sector. De eso, nada ha ocurrido, hasta la fecha.

 

VENTA A INVERSIONISTAS INMOBILIARIOS

La comunidad local agrupada en el Consejo Consultivo de la Reserva Nacional Río Clarillo, representado por dirigentes de Juntas de Vecinos, Comité de Agua Potable Rural, dirigentes de Aguas de Riego y diversas organizaciones, se encuentran intensamente alarmados por el devenir de este lugar, ante la inminente venta de los terrenos que circundan este sector protegido. Todo esto –indican-  pese a que existía un compromiso de transferir a CONAF, bajo un plan de pago que se estableció con el gobierno regional con el mutuo acuerdo de las partes, pero que, dicho convenio, no prosperó. Lo anterior, a juicio de los vecinos y entidades, “deja abierta la posibilidad que vendan a un inversionista, cuyo proyecto pueda significar la degradación de tan importante riqueza natural”.

Carlos Peña, Catalina Parra, Mario Medina, Eugenia Toro, Sarah Leray y Nora Ruiz, conversaron en exclusiva con “Puente Alto al Día”, para manifestar su preocupación a este respecto y a las acciones que se han empeñado realizar para lograr la defensa de este lugar que se encuentra amenazado de reducirse o sencillamente, a desaparecer. Existen vecinos a la reserva –explica Nora Ruiz, presidenta del Consejo Consultivo- que están promoviendo vender para la creación de proyectos inmobiliarios, “nosotros en vista a eso enviamos una carta a la Presidenta de la República, pidiéndole una audiencia para tratar este tema, ya que existe mucha preocupación por el futuro de este lugar, cuando ya existen documentos en la misma municipalidad, para la futura construcción de proyectos inmobiliarios acá”.

                Está comprobado a nivel mundial –explican- que si existe un área silvestre protegida no sólo significa que el área protegida está a salvo en cuanto a sus recursos, por el hecho que esté protegido ese territorio, “si yo no protejo ese territorio que tienen influencia dentro del área silvestre protegida, de nada sirve que nosotros protejamos acá; en palabras simples, si se llega alterar el entorno inmediato a la unidad, mediante parcelas de agrado, cambio de uso de suelo, este cambio que se va a producir ahí, va a repercutir con toda su fuerza acá (en la Reserva)”, explica Carlos Peña.

 

COMPROMISO DE LA PRESIDENTA INCUMPLIDO

La lucha de los defensores de esta área protegida se basa en lidiar  para que estos terrenos que científicamente está demostrado que tiene recursos de la biodiversidad  extraordinariamente importantes, el Estado los pueda comprar, “esto significa que podemos resguardad de mejor manera este ecosistema natural al cual nosotros estamos protegiendo, esta es la esencia de nuestra lucha, de sensibilizar a las autoridades políticas, quienes toman las decisiones para que se destinen recursos, se puedan comprar estos terrenos y se incorporen a esta área silvestre”, indica.

La dama Eugenia Toro, representante de la comunidad, afirma que desde hace más de 15 años están tratando de proteger la Reserva Nacional del Río Clarillo, “para esa instancia se formó el Consejo Consultivo que ha funcionado… es el único que funciona a nivel nacional es el del Río Clarillo… donde se han obtenido una serie de mejoras dentro de lo que se puede y la burocracia de este país lo permite”.

Río Clarillo se ha transformado en un Centro de Estudios para los niños, lugar que visitan a diario para “enseñarles el cuidado del medio ambiente”, señala Nora Ruiz. En este lugar, prosigue, existe un laboratorio de observación para los más pequeños de distintos colegios que visitan el lugar.

Para la presidenta del Consejo Consultivo este lugar es el pulmón verde que tiene Santiago, “entonces si no hacemos conciencia a nivel comunal, provincial y nacional, del cuidado que debe tener este lugar, por Dios, estamos perdiendo el tiempo y esto cuando queramos decir ¡no lo cuidamos!, va a ser demasiado tarde”.

Las tentativas de comprar los terrenos aledaños a la reserva sólo han quedado en expectativas. Al igual que el anuncio que hizo la Presidenta del cambio de categoría de este lugar, que pasaba a ser Parque Nacional. Ante esto, la comunidad de El Principal, se encuentra expectante de lo que hará el actual gobierno, como también de tratar de hacer cumplir los ofrecimientos que dejará la actual administración del país.

Por lo pronto, los integrantes de este Consejo Consultivo han dirigido sus acciones hacia la Presidenta de la República para que cumpla su compromiso realizado en el Río Clarillo y de esta forma preservar su biodiversidad y su ecosistema. A esta misiva a la Mandataria, los directivos de Río Clarillo han acompañado un informe tajante de académicos e investigadores que manifiestan su preocupación por lo que puede ser la inminente enajenación de los terrenos aledaños y los daños que puede ocasionar a la actual Reserva Nacional Río Clarillo; actualmente amenazada.

 

ÁRBOLES SECOS

Para Carlos Peña, administrador de la Reserva Nacional Río Clarillo, en la zona del Principal existen claro indicios de una degradación ambiental, lo que se ha dejado sentir con fuerza, sobre todo en la producción de agua, “teníamos quebradas que antiguamente eran permanentes, hoy son quebradas transitorias”. Estas áreas silvestres que se protegen, prosigue, cobran todo su sentido, ya que el haber resguardado este patrimonio natural por más de 30 años ha permitido mitigar el impacto que este cambio climático está afectando a la zona.

Existe un déficit de precipitación por más de una década, señala, lo que empieza a tener efectos acumulativos y ese efecto acumulativo se empieza a observar en las quebradas y el caudal que traer el río que es un tercio de condiciones normales. “El daño se ha podido notar en árboles secos, si bien es cierto es una vegetación que está adaptada a poder tolerar un prolongado periodo de sequía, pero el periodo de sequía ha sido tan brutal que, a pesar de las adaptaciones naturales que tiene un Quillay, un Peumo, un Litre, igual este stress hídrico ha llevado a que algunos de estos individuos simplemente mueran”.

                Este lugar, del hecho de ser protegido, es una tranquilidad ya que está asegurando servicios ecosistémicos que son cruciales para que una comunidad pueda vivir, entre ellos, el agua.

(Artículo disponible en edición impresa de sábado 20.1.18)