Reportaje

22 marzo, 2018

El crimen de Willy, el panadero

El crimen de Willy, el panadero

 

Eran cerca de la una de la madrugada del nueve del marzo pasado, cuando el jefe de turno de la panadería San Pancracio, en Puente Alto, comenzó a inquietarse porque no llegaba uno de sus trabajadores: Luis Alfredo Yáñez Sepúlveda.

El joven puentealtino de 28 años siempre llegaba puntual y acompañado de su bicicleta, con la que hacía el trayecto desde su casa ubicada en avenida Salvador Allende a la panadería.

Lo llamaron a su celular insistentemente, pero no respondía. Sus otros colegas también comenzaron a extrañarse de la situación, ya que Luis Fernando, el Willy, como le llamaban, era un tipo responsable con su trabajo.

Tras esperar un tiempo prudente, el encargado del turno nocturno de la panadería San Pancracio decidió llamar a la casa de Willy, contactándose luego  con la pareja de éste, Verónica Contreras, quien de un golpe se levantó de la cama y teniendo una mala corazonada.

Verónica, en medio de un atado de nervios, buscó la aplicación de Uber, llegando a los pocos minutos un vehículo con su chofer.

Le dijo que recorriera el camino que tomaba todas las noches su pareja, hasta llegar a la San Pancracio.

A los pocos minutos de haber abordado el automóvil de alquiler, Verónica vio de lejos las luces de móviles de emergencia, como de carabineros.

Al subir por Arturo Prat hacia el oriente y cerca de la esquina con calle Perú, se bajó del auto  comenzando a caminar con sus piernas transformadas en moles de concreto.

Al llegar al punto de intersección vio un cuerpo tendido y tapado, casi al lado de él estaba una bicicleta que reconoció de inmediato. Era la de willy.

Su cuerpo tenía un impacto de bala que ingresó por el costado derecho, saliendo por el izquierdo. Cerca de él y en el pavimento, habían siete casquillos percutados.

 

 

EL BUSQUILLA

 

Luis Fernando tenía 28 años y desde hace cinco que era panadero. Le gustaba el turno nocturno, el que cumplió religiosamente durante casi todo este tiempo laboral.

A este mundo del pan ingresó por su padre, Luis Yáñez, quien por más de 25 años ejerció el oficio y fue trabajador también de la San Pancracio.

“Mi padre fue panificador toda su vida. Actualmente no lo ejerce por un problema en uno de sus hombros. Mi hermano siguió esos pasos. El papá le enseñó todo y él fue aprendiendo hasta hacer bien su trabajo”, contó a Reportajes de PALD Nancy Yáñez, hermana del Willy.

Nancy describe que su hermano siempre fue fachero, de buena pinta y que cuidaba su imagen, pero ante todo se las arregló para contar con algún trabajo o “pololito”.

Fue bombero de un servicentro y hasta ayudante en una mueblería. Siempre fue busquilla.

“Siempre andaba buscando algo para hacer junto a su pareja, hasta que se afirmó en la panadería”, afirmó Nancy.

Otra de las facetas de Willy era su gran amor por su hijo Damián, a quien levantaba de la cama cuando regresaba del trabajo y lo llevaba al jardín.

“Lo vestía y le daba desayuno. Luego partían los dos hasta el jardín. Pese a trabajar toda la noche, él siempre hacía eso con su hijo, con mi nieto”, relató a reportajes de PALD, Marisol Navarrete.

 

FATAL EQUIVOCACIÓN

 

No hay dudas en la familia de Luis Fernando Yáñez que su muerte tuvo su origen en una fatal equivocación por parte de un grupo de personas que buscan a otro hombre para ajusticiarlo.

 

Así lo sostiene su hermana, Nancy, quien reconoció a PALD que ha recibido muchas llamadas donde le indicaron que los hombres que iban al interior de un automóvil iban en busca de otra persona.

“Desde que se supo la muerte de mi hermano, recibí varias llamadas de mucha gente conocida, de amigos, que me dijeron: ‘sabes que fue tal y tal persona, fue por esto y esto’. A mi hermano lo mataron por equivocación, esa es la verdad”, afirmó Nancy a Reportajes de PALD.

-¿Con quién lo confundieron?

-Resulta que a un tipo, que le dicen “el mosca”, baleó a otra persona y que está ligada a los hombres que mataron a mi hermano. Ellos tenían todo planeado, pero justo pasó por ahí mi hermano con las mismas descripciones que tenían. Ellos le tiraron a matar. A mi hermano le dispararon siete veces y una bala le llegó a su cuerpo, pero fue fatal.

¿Estos antecedentes están en manos de la policía?

-Sí, porque fue mucha gente lo que me dijo lo mismo, entonces no puede ser que toda esta gente esté equivocada.

-¿Crees que se podrían entregar o que alguien entregue información concreta de los autores?

-Ellos no lo van hacer, pero lo que pasa ahora es que mataron a una persona que no tenía nada que ver con sus problemas.

Para la suegra de Willy lo único que queda ahora es que se haga justicia y que los responsables sean capturados y paguen por lo sucedido.

“Tienen que decir la verdad. Aquí en este lado están pasando muchas cosas. Todas las noches tiran balazos. Uno no puede salir afuera porque le puede llegar un balazo, no sé”, comentó Marisol Contreras.

 

HASTA PRONTO

 

La muerte de Willy dejó impactado a todo su círculo familiar, amigos y vecinos.

 

Su hijo Damián, en medio del velatorio, preguntaba por qué su papá dormía y no se despertaba. Luego en el funeral, consultaba dónde llevaban a su padre que aún estaba durmiendo.

“Si él nunca tuvo problemas con nadie. Ahora imagínese como está mi hija y mi nieto”, recalcó a PALD Marisol Contreras.

Luis Fernando Yáñez Sepúlveda tenía una relación de 10 años con Verónica Contreras, a la que conoció en el barrio y de que no se separó más.

Juntos conformaron una buena dupla, la que se solidificó aún más con el nacimiento de Damián.

“Ella es una excelente mujer. Lo acompañaba en todo. Ahora está sufriendo mucho y le vamos a pedir que se venga a vivir con nosotros para que nos acompañemos entre todos”, dijo Nancy Yáñez.

Para la familia del Willy, lo que les impactó del velatorio y funeral fue las muestras de amor y cariño expresadas por varias personas que ellos nunca pensaron que estarían en ese momento.

“La despedida de mi hermana fue muy hermosa. Todos sus amigos y personas que lo amaban. Llegó gente de la calle, porque mi hermano regalaba su pan en la mañana a las personas que están ahí en Eyzaguirre; regalaba el pan en el Hogar de Cristo. Es un orgullo para mí todo esto”, comentó Nancy a reportajes de PALD.

Por ahora, la familia de Willy está realizando los trámites respectivos ante la fiscalía local a fin de que la investigación sea lo más rápido posible y se encuentren a los responsables de este crimen sin sentido y que dejó un profundo dolor a una familia puentealtina.

Todos quieren justicia para Willy, el panadero.