Reportaje

6 agosto, 2018

¿Burundanga?

¿Burundanga

 

Hace unos meses fue el propio alcalde de Las Condes, Joaquín Lavín, que alertaba sobre el posible uso de una sustancia tóxica llamada burundanga a las afueras de pub y discoteques.

“Aparentemente se tomó un trago en el bar, no sabe bien qué pasó exactamente. Pero de ahí para adelante perdió conciencia de lo que estaba pasando y horas después llegó a su casa en un taxi que no pudo pagar, porque no tenía tarjeta (…). Le habían sacado plata y había comprado cosas. Pero lo más grave, es que había sido violada”, fue lo que declaró el alcalde.

Para Lavín, lo grave es el uso de la nueva droga, la escopolamina, la burundanga, la que según la autoridad comunal, “anula la voluntad y pasan cosas como estas”.

Sin duda un hecho alarmante, en especial por la escasa información que hay al respecto y de cómo las personas pueden ser objeto de este tipo de actos criminales por parte de desconocidos.

A mediados de julio, un caso de similares características, aunque sin abuso sexual o violación de por medio, se dio en Puente Alto, donde una joven estuvo por más de 48 horas en una especia de mareo constante. Lo peor, no recordó nada.

Reportajes de PALD conversó con el pololo de la víctima, quien se atrevió dar el testimonio, a fin de hacer un llamado de prevención.

 

VISITA A LA FERIA

 

Matías Alejandro San Martín, de19 años, relató que pasado el mediodía del martes 17 de julio, su polola de nombre Fani y que tiene 17 años, estaba en compañía de su madre y otro familiar recorriendo la feria libre de Domingo Tocornal.

En medio de ese pasillo de cuadras, flanqueados por distintos puestos de verdura, fruta y venta de ropa nueva y usada, Fani estaba en contacto con su pololo a través de la aplicación whatsapp.

“Ella me preguntó por una ropa si me gustaba o no. Luego me empezó a decir que no se sentía bien y que estaba como mareada”, contó a Reportajes de PALD.

En ese estado la joven llegó a su casa, donde se empezó a sentir más mareada aún, además de no sentir sus extremidades.

Él, dijo a PALD, llamó a la madre de la adolescente, a quien le manifestó que su hija no estaba bien y que había que llevarla al médico a la urgencia.

En medio de eso, Matías llamó a carabineros para denunciar el hecho, quienes le indicaron que debían llevarla a un recinto  de salud para que la examinaran.

Mientras pasaban los minutos, Fani seguía sintiéndose mal, aumentando sus mareos y la sensación de profundo letargo.

“Pedía chocolate. Se le compró leche para que la consumiera y se le pasara el estado en el que se encontraba”, indicó el joven.

 

ATENCIÓN MÉDICA

 

Ese mismo día martes, Fany tenía hora al dentista, donde el profesional que la iba a atender le señaló que no lo haría por las condiciones en las que estaba, recomendando que debía ser trasladada hasta el SAMU.

 

“Como era un tratamiento, le tenían que colocar anestesia, pero el doctor prefirió que no”, recordó Matías San Martín.

Tras ello, la joven fue trasladada por su padre hasta la urgencia del consultorio Alejandro del Río, donde los síntomas se agudizaban, además de presentar una mancha rojiza en la parte posterior de la nuca.

“Hablaba incoherencias y tiritaba”, contó el pololo de Fany.

Luego de pasar por el registro respectivo, la adolescente fue revisada por una facultativa, quien le manifestó a los familiares que la joven estaba reaccionando a una intoxicación de origen desconocido, pero que se asemejaba a la burundanga.

“Al rato sale la mamá de Fany llorando y me dice ‘tenías razón, fue intoxicada con burundanga’. Pero yo le comenté que en la tele habían dicho que la droga para que hiciera efecto había que consumirla. A lo que la doctora dijo que le echaban un líquido derivado de la burundanga”, relató a Reportajes de PALD.

Tras ello, a Fany se le colocó suero y oxígeno, siendo derivada a su domicilio.

Al día siguiente la joven amaneció con si hubiera ido a un gran carrete, con mucha resaca y con mareos leves que le impedían estar de pie por un buen rato.

¿Cuál fue el diagnóstico que le entregaron por este caso?

-Intoxicación, pero como la sustancia no está registrada no podían especificarla.

Matías San Martín contó que en el mismo consultorio le habían dicho que hubo un caso similar al de su polola, pero que no podían dar fe de que era por producto de la burundanga.

Agregó el muchacho que su pareja pudo estar bien en un cien por ciento a los tres días, pero que la gran parte de los hechos que vivió no los recodaba, situación que habla de una tremenda laguna mental.

 

PREVENCIÓN

 

El joven planteó a Reportajes de PALD que este caso debe dar una señal de alerta a la comunidad, en especial en los sitios donde hay alto tráfico de personas.

Por ello, llamó a los feriantes, por ejemplo, a que estén atentos y tengan un plan de acción al ver conductas sospechosas de personas.

Mito o no, lo cierto es que lo sucedido a esta joven puentealtina refleja lo inseguro que está nuestra sociedad, donde personas sin escrúpulos pueden generan este tipo de daño.

 

 

 

LA BURUNDANGA

 

La escopolamina, conocida popularmente como burundanga, de acuerdo al Instituto de Salud Pública (ISP) “es un alcaloide que se extrae de ciertas plantas como el helenio, chamico o el floripondio y tiene ciertas propiedades alucinógenas y estimulantes. La presentación por lo general es un polvo blanco cristalino, de sabor muy amargo, y provoca sedación, o una amnesia anterógrada, es decir la persona no recuerda lo que pasó previo al uso de la sustancia cuando se consume por vía oral, por ejemplo en bebidas, o en cápsulas”.

De acuerdo a los especialistas, la scopolamina tiene muy poca absorción por la piel, siendo casi  imposible poder someter a una persona por el solo el hecho de tocarla.

 

OTROS CASOS

 

Desde el  Departamento Antidrogas OS7 de Carabineros, no hay claridad y certeza sobre el uso de la burundanga, aunque desde el 2016 al 2018 se han denunciado 10 casos. Uno en 2016, siete en 2017 y dos en 2018, donde las víctimas dijeron haber sido intoxicadas con el alucinógeno.

 

 

MUERTE EN ESPAÑA

 

En octubre de 2017, el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses de España  confirmó oficialmente el primer fallecimiento por burundanga. Los hechos se desarrollaron en un local nocturno, donde dos hombres, de 45 y 55 años, comenzaron a sentirse mal, presentando un síndrome anticolinérgico, caracterizado por pupilas muy dilatadas, alucinaciones, confusión y taquicardia.

El hombre de 55 años fue trasladado a un centro de salud, pero  murió. Según las muestras biológicas de ambos, así como “una bolsa conteniendo una sustancia blanca incautada”, dieron positivo a escopolamina, el nombre técnico de la burundanga.

 

(Nota completa en edición impresa de sábado 4.8.18)