El escuadrón Casas Viejas, el escuadrón de la esperanza

*Tres jóvenes de esa zona de la comuna pasaron a la acción e iniciaron una campaña para limpiar lugares emblemáticos del sector.

Kevin Vargas, es estudiante de 4° año de cine en la Universidad de Chile; Cristian Ramírez, es técnico audiovisual y Cristóbal Soto es alumno de penúltimo año de ingeniería forestal.

Hace tres meses este grupo de amigos comenzó una tarea que en principio parecía titánica: limpiar el entorno, las calles y terrenos baldíos del sector de Casas Viejas.

Con solo la motivación y las ganas de empezar a cambiar el lugar el 19 de mayo iniciaron unas de las labores más emblemáticas de los últimos años en esta zona de la provincia Cordillera.

Si bien al principio pensaron que estarían solos en esta cruzada, se fue sumando gente en el camino, incluyendo personas de otras comunas del Gran Santiago.

Sin embargo, el primer objetivo de este grupo de jóvenes no era precisamente limpiar Casas Viejas, sino que hacer murales para darle un “toque” distinto a este popular sector.

“Todo partió porque yo tenía la idea de pintar Murales en Casas viejas. Estudio cine y siempre me ha gustado el arte. Entonces quería levantar un proyecto para embellecer Casas Viejas, donde vivo hace 21 años. Pero cuando estaba levantando el proyecto, el problema era demasiado grande”, relató a Reportajes de PALD, Kevin Vargas.

NACE EL ESCUADRÓN

Según recuerda Cristian Ramírez, la idea del Escuadrón Casas Viejas comenzó a gestarse cuando se reunían los tres amigos y siempre Kevin Vargas se daba el tiempo de recolectar basura que estaba en la calle.

Así, cuenta, es normal caminar con Kevin cuando de un momento a otro él se agacha para recoger un papel o un envoltorio.

“A cada rato, donde sea que sea, siempre recoge basura. Entonces llegó un día cuando vimos que la calle Hermanos Carrera, allá donde vivimos en Casas Viejas, había un microbasural y al lado pasa el canal. Era un lugar que estaba siendo desaprovechado”, detalla Ramírez.

Sin duda, agrega, había que hacer algo.

De esta forma junto Cristian y Kevin elaboraron un trabajo audiovisual para incentivar a las personas a participar de la primera jornada de recolección de basura.

Claramente la idea era concientizar a los vecinos e involucrarlos en el proyecto.

“Subimos fotos y grabamos un par de videos y los subimos. Así, llegó el 19 de mayo y si la gente apañaba, bien, sino no, no más”, recuerda Kevin.

Para sorpresa de los tres, llegaron poco más de 15 personas, lo que permitió recoger 27 sacos de basura desde el callejón Hermanos Carrera.

“Era mucha la basura que había que solo sacamos un cuarto de lo que había. Hicimos como tres más después”, apunta el estudiante de cine.

Así fue el nacimiento del Escuadrón Casas Viejas, pero aún queda historia por contar.

MURAL Y MÁS MANOS

Así llegó el 7 de julio pasado, día clave para la consolidación de proyecto y la participación ciudadana.

Tal como lo había ideado Kevin, esa jornada se pintó un muro y donde vecinos del sector, más manos solidarias de otras comunas, protagonizaron un día inolvidable.

“Nos conseguimos unos muralistas y se pintó la frase que refleja esta idea: ‘El Futuro no se espera, se hace’”, rememora Ramírez. 

Tras la jornada, los tres muchachos sintetizaron ese día de la siguiente forma en su fanpage de Facebook.

“Lo logramos, todo salió perfecto. Los primeros murales ya están hechos, las primeras tocatas se realizaron y la limpieza de nuestra calle Hermanos Carrera, desde Los Pinos hasta Las Rosas ha terminado. Instalamos un compost comunitario que pronto dejaremos en total funcionamiento y por supuesto, armamos nuestra comunidad.

Vaya a recorrer esta calle porque ahora está libre de contaminación, mala onda y por el contrario vive de alegría y unión”.

Para Kevin las cosas hay que hacerlas y no esperar que sucedan, dando cuenta del compromiso social que adquirió con su barrio.

“Por esa misma razón nació el escuadrón, para hacerse cargo del entorno, tener ese sentido de pertenencia y poder aprovechar estos lugares y aprovecharlos. La idea fue creciendo solita. Fue como una bolita de nieve”, describe el estudiante de cine de la Universidad de Chile.

OTROS PROYECTOS

En poco más de tres meses, El Escuadrón de Casas Viejas ha sumado manos y también otros desafíos, reuniéndose también con otras organizaciones sociales.

Así se unieron a Biosfera Mía, que tiene como misión reforestar parte del Cerro La Ballena.

“Ellos llevan como un año y son los que están trabajando en la reforestación del cerro. Allá también había un basural y lo están reforestando. Es como una fundación amiga”, cuenta Cristián Ramírez.

Este joven Técnico Audivisual destaca que sobre la marcha las personas se ha involucrado de manera entusiasta, en especial los propios vecinos de Casas Viejas.

“Hemos tenido rebuena aceptación por parte de los vecinos. De la Junta de Vecinos nos han apoyado harto, nos facilitan la sede. Hemos tenido un buen recibimiento y como que se nos han abierto harto las puertas”, describe Ramírez.

Según los jóvenes, en carpeta hay otros lugares por limpiar, como el Cerro La Virgen, que queda camino a Las Vizcachas.

“Tenía un lado que estaba lleno de basura y el fin de semana pasado lo fuimos a limpiar. La próxima semana pretendemos dejarla lista”, describe el joven Cristian.

CASI 2 TONELADAS

De acuerdo al cálculo del Escuadrón de Casas Viejas, poco más de 2 toneladas han retirado desde los puntos de limpieza donde han trabajado.

Aquí, los jóvenes destacan la colaboración de Marcelo Camiroaga del Departamento de Aseo y Ornato de la Municipalidad de Puente Alto.

“En el proceso de buscar gente, conocí a Marcelo Camiroaga, que nos ha ayudado harto”, dice Kevin.

La recolección de los sacos con basura por parte de los camiones de la municipalidad se hacen al día siguiente de la limpieza, coordinación que no ha tenido inconvenientes.

La labor del Escuadrón de Casas Viejas ya tomó forma y sin duda que seguirá adelante con la participación de los vecinos y los ciudadanos comprometidos con su entorno.

Lo mejor de esta iniciativa, es que es liderada por jóvenes del mismo sector, que quieren cambiarlo y hacerlo más amigable y acogedor.

El futuro no se espera, se hace. Eso está pasando en Casas Viejas.

(Nota y fotografías en edición impresa de sábado 3.8.19)