Bomba Bajos de Mena estuvo de onomástico: apagó dos velitas

Con el premio a la constancia, el deber y la colaboración hacia la institución, la Octava Compañía de Bomberos de Puente Alto “Bomba Bajos de Mena”, conmemoró dos años de vida.

Los voluntarios octavinos perseveran en mantener las tradiciones bomberiles, aquellas que han hecho grande a las demás compañías, como lo son estar prestos al llamado de la “paila” como se le llamaba en antaño, los “tonos” hoy, para servir a una comunidad que los creó y que los quiere ver creces al igual que las entidades hermanas que existen en el Cuerpo de Bomberos de Puente Alto. Mucho de esto han logrado en estos dos cortos años de vida.

                Su formación y sus primeros años de vida fueron muy bien descrito en su Acta de Fundación y en su memoria anual. En esta última destacando la construcción de la casa del cuartelero en el recinto de la compañía, lo que les permite estar las 24 horas de servicio a la comunidad; de la misma forma, teniendo una cifra cercana a los 200 llamados a distintas actividades, logrando que la operatividad de esta compañía no se detenga.

                En este acto se distinguió a quienes han sumado horas al servicio bomberil, como es el caso del maquinista Luis Riquelme Cornejo, con 727 horas de servicios, al igual que el Director de compañía César Núñez Zapata, con 771 horas.

                Las distinciones por asistencia fueron entregadas a Juan José González Carrasco, con 78 listas, quien ocupó el tercer lugar; segunda ubicación, fue para César Núñez Zapata; y el primer lugar fue para Gabriel Santana Santana, con un total de 111 listas.

                El “espíritu octavino 2019”, recayó en el bombero y actual consejero de administración José Adrián Bobadilla Barrera.

                El Director de Compañía, César Núñez Zapata, dio cuenta de la marcha de la compañía, subrayando, en lo personal, haber aceptado el desafío de ser el Director de la Octava Compañía de Bomberos de Puente Alto, “soy un convencido que el trabajo, el esfuerzo que realizamos cada uno de los miembros de este directorio (Octava Compañía), son para entregar las mejores herramientas a las generaciones futuras… tal vez algunos de mis hijos o nietos, podrán disfrutar de lo que en estas paredes se forja en son de ayudar al prójimo”.

                La ceremonia de aniversario concluyó con el acto de descubrir una pieza ilustrativa que ornamentará este cuartel bomberil, donde aparecen todos quienes dieron vida a esta novel compañía de bomberos, que cumplió su segundo año de vida.

(Nota y fotografías en edición impresa de sábado 17.8.19)