Sergio Morales, vecino ilustre

Destacado bombero y dirigente deportivo de la comuna, trabajador textil, son algunas de las ocupaciones que ha desempeñado el puentealtino a lo largo de su vida.

Don Sergio Morales ha sido un testigo de la historia de Puente Alto, y a la vez, uno de sus protagonistas, siendo uno de los vecinos más ilustres de la comuna. Mayor de cinco hermanos e hijo de padre empleado de la Papelera –que también trabajó en la construcción del Sótero del Río- y madre dueña de casa, a punta de esfuerzo junto a su querida esposa “Yolita” sacaron adelante su familia.

Sus estudios los realizó en la Escuela Matte Larraín de la Población Granja Antigua, sector en el que vivió junto a sus padres. Tras egresar, se decide a seguir la carrera de técnico textil en la Universidad Técnica del Estado (hoy USACH).

“Mi padre fue bombero, y yo de chiquitito tenía ya ese bichito de la bomba… iba de niño junto a mi padre al cuartel, pero con quien más estaba era con mi madre, pues ella fue una de las fundadoras del Centro de Madres Cooperadoras, que se creó con fin de dar el toque femenino a los cuarteles de esos años. Cuando la acompañaba, me iba directo al carro Cadillac  y me ponía al volante. ¡Soñaba con conducirlo algún día!”, indica don Sergio.

Mientras cursaba la carrera, tuvo que hacer el Servicio Militar, y lamentablemente no tuvo facilidades para estudiar, repitiendo unos cursos, sintiéndose culpable por el esfuerzo que habían hecho sus padres. De esta forma, toma la decisión de trabajar y estudiar al mismo tiempo, ritmo que no pudo seguir al paso de los meses, abandonando finalmente los estudios superiores. “Eso sí, con los conocimientos que adquirí, pude ingresar a trabajar como empelado en varias empresas del rubro textil, como Hilos Cadena, Rayón Said, etc. De esta última, llegué  a ser el primer presidente del sindicato de empleados”, afirma.

Su  trabajo lo compatibilizó siempre con su labor como bombero de la 2º Compañía de Puente Alto, a la que ingresó formalmente a los 21 años, llegando a ocupar con los años los puestos de Teniente, Capitán, Comandante y en dos oportunidades, de Superintendente. Hoy, se encuentra ad portas de cumplir 55 años en la entidad, por lo que asegura se le entregará pronto un reconocimiento por parte de sus compañeros.

“Bomberos es la institución que ha sido parte importante de mi vida. Poniendo la cosas en la balanza, tras todos estos años, son muchas más las cosas lindas lo que me ha dejado”,  reflexiona, mientras desenrolla un papel amarillento, que resulta ser una nota de PALD de 1969, aún en buen estado pese al paso del tiempo, en la que se dio cuenta de su boda con doña Yolanda, la que se realizó con toda la tradición bomberil, siendo noticia en la comuna.

A la vez, don Sergio comenta que fue dirigente deportivo por dos décadas del Club Juventud de Puente Alto, equipo de fútbol de Tercera división, en el que también dejó huellas tras su paso, recordándolo hasta hoy con gran cariño. “¿Y sabe? a los 50 años entré a estudiar de nuevo, esta vez, Prevención de Riesgos en al UTEM, saliendo como ingeniero. Sentía era una deuda que tenía con mis padres, en especial con mi madre, al haber abandonado mi carrera textil cuando joven (…) Ejercí luego en la Corporación Municipal, en donde formé el Departamento de Prevención de Riesgos,  redactando incluso el reglamento interno”.

Este 2019, junto su querida esposa Yolanda, cumplieron 50 años de matrimonio. La pareja asistió a la reciente celebración de las “Bodas de Oro” realizada en el Gimnasio Municipal, renovando sus votos, oportunidad en que uno de sus hijos tomó la palabra en la ceremonia, contando la historia de amor de sus padres: un momento muy emotivo, que de seguro tanto don Sergio como  doña “Yolita” guardarán para siempre en sus corazones. “El respeto mutuo y la paciencia es la clave para durar tanto tiempo”, es el secreto que entrega el bombero puentealtino a los lectores.

(Nota y fotografías en edición impresa de sábado 7.9.19)