Comuna

29 agosto, 2018

Pirque se consolida como destino del etnoturismo

Pirque se consolida como destino del etnoturismo

 

Hace nueve años, Cristian Rosenthal, se fijó en una antigua y pequeña casa patronal de Pirque, ubicada a un costado del camino Santa Rita, en medio de una parcela de media hectárea.

Así nació La Calma de Rita,  un pequeño hotel boutique, de solo cuatro habitaciones, que estaban insertas en el mismo sitio donde estaba el restaurante.

Rosenthal, junto con un Sancho y  todas las ganas del mundo, atendía el local, cocinaba y era el recepcionista del lugar.

Meses después de la puesta en marcha de este innovador emprendimiento turístico y gastronómico, llegó el recordado 27F.

Literalmente La Calma se destruyó por completo.

“Se cayó el restaurante completo y se puso en cuestionamiento el proyecto”, recuerda Paz Méndez Quiroz,  chef y especialista en proyectos, quien es la pareja de Cristian Rosenthal y la encargada de la cocina del lugar.

Sin embargo, ahí aparecieron los amigos de Cristian Rosenthal, quienes lo apoyaron para que no abandonase el sueño, entregándole dinero para la reconstrucción.

“Así llegaron las lucas para comprar tablas, martillar y  contratar un maestro. Así se volvió a tirar esto para adelante”, recalca Paz.

 

FINANCIAMIENTO AL ETNOTURISMO

La idea o concepto para el hostal ya estaba en la cabeza de su creador desde el nacimiento de La Calma, aunque faltaba que sucedieran un par de hechos que gatillaron finalmente la consolidación del proyecto que solo estaba en la imaginación.

De a poco –de acuerdo a los recursos- comenzaron junto a Paz a adquirir barriles de vino dados de baja, antigüedades de todo tipo, en especial letreros y elementos decorativos. Todo a pulso.

Luego, vino la gran oportunidad de postular a un instrumento productivo de CORFO, que finalmente cofinanció esta idea del etnoturismo.

“Le dije que postuláramos, porque estaba segura que lo íbamos a ganar”, recordó Paz Méndez, quien también es planificadora turística.

En este aspecto, Álvaro Undurraga, director regional de Corfo, destacó iniciativas como las de La Calma.

“Estamos mirando los proyectos desde tres puntos de vista: económico, sustentable y la relación con el entorno. El etnoturismo es muy atractivo ya que no es invasivo y trabaja con gente de la localidad donde está”, expresó la autoridad a PALD.

 

LAS BARRICAS DE QUILLÓN

En medio de viajes de capacitación de turismo y de intercambio o compra y venta de antigüedades, Cristian Rosenthal se encontró con un ofrecimiento que al principio no lo convencía: el de comprar cinco gigantes barricas, que pertenecieron a una viña de Quillón, en la región del Bio Bio.

Tras pensarlo y varios tiras y aflojas -con él mismo- finalmente adquirió cinco, las que llegaron a Pirque y estuvieron dos años tiradas en el estacionamiento, esperando la “luz de una idea”.

“Las miraba, las daba vuelta. Cuestionaba que eran muy grandes y que quitarían espacio a las habitaciones. Finalmente, un día un pasajero le dijo que la pusiera mirando al interior de la habitación, dejándola como parte del espacio de la cama. ‘Vengan esos cinco’, le dijo y así nacieron las cuatro cabañas con barricas”, detalló Paz.

La quinta barrica, por su parte, fue usada como sala de masajes, donde se utilizan jabón en base  a vino y se entrega un baño con champange.

Todas las habitaciones tienen un alto nivel, donde el paraje externo es de tranquilidad rural, teniendo una vista privilegiada hacia los contrafuertes cordilleranos.

Sin duda un lugar innovador en Pirque, cuyo restaurante también está abierto a clientes que buscan conceptos nuevos y lugares de tranquilidad y calidad.

(Nota en edición impresa de miércoles 29.8.17)

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