Crónica

30 enero, 2019

Artesano puentealtino es reconocido con sello “Chile”

Artesano puentealtino es reconocido con sello “Chile”

 

Lleva 18 años reproduciendo aves nacionales y ahora está trabajando en mascarones de proa de barcos antiguos.

 

 

Richard Bravo Serrano, de 57 años, ha tenido que aprender ornitología (estudio de las aves) para poder hacer réplicas exactas en madera, lo que le ha valido un reconocimiento nacional.

Con este trabajo comenzó hace 18 años, luego de pasar varios años en la confección de puertas, ventanas y muebles, se dio cuenta que el arte era lo suyo.

“Siempre me llamó la atención el tema de la artesanía; el objeto hecho en madera. Así, de a poco fui desarrollando mi pasión y me enfoqué en las aves chilenas”, contó a PALD.

Bravo comentó que tallar las aves en madera es muy complejo, ya que se requiere de muchos detalles para que el trabajo quede casi idéntico al ave.

En el país hay poco más 500 aves, tanto endémicas como no endémicas, por lo que el estudio de cada una de ellas debe ser profundo.

“Hay que ir aprendiendo de que cada ave tiene su hábitat, alimentación, tamaño, etc. Yo trabajo en tamaños reales”, acotó.

Pero la labor de este maestro puentealtino no es solo el tallado, sino que además el pintado de los ejemplares.

“Aquí hay que estudiar la tonalidad y los colores que se tienen, que pueden variar de acuerdo al lugar donde habitan”, describió Richard Bravo.

 

VENTAS Y CLIENTES

Al principio, y como suele suceder, la promoción estaba en las ferias artesanales o itinerantes, lo que luego dio paso a contar con un número de clientes que hacen pedidos especiales.

“Yo casi no tengo capacidad para realizar tanto trabajo. Descubrí que muchas personas se apasionan por el tema de las aves”, contó el artesano.

 

Por ello, agregó, la forma de venta es por redes sociales, donde tiene un número importante de personas que lo siguen y que a la vez le solicitan trabajos.

En estas casi dos décadas de labor, este puentealtino ha sido reconocido en varias ferias, aunque el más importante ha sido recibir el “sello de Chile” por parte de las autoridades relacionadas al arte.

“Yo así con esta marca represento a mi país en cualquier parte del mundo”, destacó.

Si bien no lleva un registro claro de las aves confeccionadas, él estima que sobrepasan las nueve mil.

“Mensualmente hacemos 300 pájaros de distintos tamaños”, precisó.

Ahora, Richard Bravo está abocado al tallado de mascarones de proa, objetos que tienen muchos clientes y cuyo valor está entre los $120 mil y un millón de pesos, dependiendo del tamaño.

Para él esta nueva faceta de su arte le permitirá conocer más personas, ya que sabe que hay muchas que coleccionas este tipo de obras.

El artesano tiene pensado también montar una especie de muestra permanente en el antejardín de su casa, a fin de que los vecinos y público en general vea sus trabajos.

Para este puentealtino, su arte también está en la búsqueda de incentivar el  cuidado y conservación de las especies de nuestro país y su medio.

Sin duda un talento no tradicional que tiene Puente Alto y que cuyo taller está ubicado a pocas cuadras de la zona céntrica de la ciudad, donde la gran mayoría desconocía que hay en la comuna un artesano con “sello” de calidad.

 

(Nota en edición impresa de sábado 26.1.19)

 

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