Crónica

13 diciembre, 2017

Escuela Gabriela implementa Método Langford para alumnos

Escuela Gabriela implementa Método Langford para alumnos

La educación en los primeros años es fundamental para formar la personalidad de un niño, e incluso influir en cómo será su futuro. Es por eso que hace algunos meses en la Escuela Gabriela se implementó el Método Langford,  un sistema que además de lo académico enfatiza en la formación de hábitos y valores, desarrollando respeto y confianza entre los pequeños alumnos.

Este método fue desarrollado hace años por la psicóloga británica Sylvia Langford, quien se radicó en Chile y ha recibido distinciones internacionales por su trabajo. Su programa se sustenta en la teoría de que los padres y apoderados juegan un papel tan fundamental en la formación de los alumnos como los propios profesores. Y eso es porque el cariño hacia los hijos no debe expresarse en hacerles todo fácil, sino en entregarles formación y rayarles la cancha, para que sean capaces de actuar correctamente en forma autónoma.

El programa comenzó a implementarse el segundo semestre de este año en algunos cursos de kínder, primero, segundo, sextos y séptimos básicos con muy buenos resultados. Sylvia Langford está siempre muy de cerca supervisando la aplicación de su método, y por ello visita continuamente la escuela dependiente de la Corporación Municipal de Educación, Salud y Atención de Menores de Puente Alto.

El alcalde de Puente Alto, Germán Codina, afirma que “para nosotros es importante tener a Sylvia aplicando su método en uno de nuestros recintos educacionales. Ella entrega las directrices a los padres y apoderados para formar personas íntegras para la sociedad, lo cual es justamente nuestra misión en las escuelas y liceos de Puente Alto. Acá, además de formar buenos alumnos, tenemos las herramientas para que las nuevas generaciones sean un aporte para la sociedad”.

En tanto, Sylvia Langford comentó que “me parece maravilloso que Puente Alto empiece a hacer este proceso, porque comenzamos a cambiar el foco. El problema no son los niños intranquilos y agresivos o descontrolados. Lo que más me gusta ver es como los adultos se empoderan. En esta escuela en particular han hecho un trabajo muy potente con los padres”.

Las educadoras de la escuela Gabriela han podido ver directamente lo que ha significado la aplicación del Método Langford en la sala de clases. Para Carolina Alfaro, educadora del kínder A, “ya hemos podido notar cambios a nivel conductual, grupal y valórico de los alumnos. También colateralmente ha habido un impacto en la mejora de la atención, pero lo principal es la disciplina y la tranquilidad. Hay más respeto, autonomía, se controlan más. Incluso los niños  han mejorado su vocabulario, tienen nuevas palabras para expresarse, toman conciencia de sus emociones y las logran transmitir”.

 

(Nota disponible en edición impresa de miércoles 13.12.17)