Crónica

30 mayo, 2018

Un “luthier” puentealtino

Un “luthier” puentealtino

 

Don Enrique  Segundo Tapia Reyes, es un puentealtino de adopción, pues él nació en la octava región el año 1938,  en Los Ángeles. Su Padre un ingeniero agrónomo que se dedicó al cuidado de un fundo de  grandes dimensiones de un acaudalado empresario. Se casó muy joven en su región con la señora Rosa Díaz González, a los 18 años de edad, ambos. Tienen 5 hijos, 10 nietos y 5 bisnietos. Actualmente viven su hermosa tercera edad, en el sector de la calle San Pedro desde el año 1962.

El año 1960 se trasladan a Santiago, él, pensando estudiar mecánica. No se dieron las condiciones. Ya con dos hijos, debió trabajar en un servicentro del sector oriente de nuestra capital, y tuvo la ocasión de conocer al integrante de los Huasos Quincheros, Sergio Souvalle, con quien hizo gran amistad, al igual que a las Cuatro Brujas y a los Cuatro Cuartos, a quien agradece haberle conocido y producto de esto, haber confeccionado sus guitarras. ¿Por qué?  Porqué conoció y aprendió de una persona que venía saliendo de prisión a confeccionar este elemento de cuerda. Fue su gran fortuna. Además le confecciona estos elementos musicales nada menos que a los Cuatro Cuartos y las Cuatro Brujas. Sus elementos producidos, están clasificados en guitarra clásica y de concierto.

Si bien es cierto, este elemento es confeccionado en madera, no es de cualquier tipo, pues debe recurrir a material muy específico, como lo es el raulí, alerce, pino canadiense, pino boliviano, palo María o lingue, el cual no es de fácil  obtención.

En Puente Alto, producto de su habilidad de tomar un elemento  vegetal y  transformarlo en un elemento musical, denominado “guitarrón”, conoce al señor Santos Rubio, un fenómeno  de las cuartetas, con quien compartió preciosas jornadas y lo recuerda con emoción y cariño.

El año 1987, con motivo de la visita del Papa a Chile, don Enrique, confecciona un guitarrón especial,  y  don Juan Pérez Ibarra, hombre de gran voz,  pircano,  le cantó en vivo y en  directo al sumo pontífice.

Qué importante es destacar la labor de un puentealtino de adopción, quedando  grabado en las mentes por su habilidad,  arte,  capacidad y cariño por crear este instrumento de raíces europeas (españolas), que se desarrolla durante el siglo XV, conocida como “vihuela”.

Y no es todo, don Enrique tiene el orgullo, que dos de sus elementos nacidos de sus propias manos, uno de ellos se encuentra en el museo de España y otro nada menos que en Estados Unidos.

Felicitaciones don Enrique y señora Rosa, por haber abierto sus puertas y recibirnos para llevar a cabo esta importante  entrevista.

 

H.B.M.

(Nota en edición impresa de miércoles 30.5.18)

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