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1 julio, 2019

Viviana Pino, siempre con una sonrisa

Viviana Pino, siempre con una sonrisa

Desde Chillán llegó a Puente Alto, hace ya casi dos décadas, buscando nuevos horizontes laborales.

Desde hace siete años que Viviana Pino trabaja como secretaria en la Consulta Dental Pavez Ltda, ubicada en Teniente Bello 138, en donde se preocupa de entregar la mejor atención a los pacientes que llegan  al lugar, así como también a los clientes y proveedores, a los que recibe en una sala de ventas especialmente habilitada en el mismo recinto.

“Es un empleo que me gusta mucho, en el que además tengo harto contacto con la gente. Me ayudó mucho a desarrollar y sacar mi personalidad, la que parece que antes de esto la tenía bien escondida”, señala entre risas Viviana.

Oriunda de Chillán, e hija de padres agricultores, fue la única de sus cuatro hermanos que se aventuró a buscar nuevos rumbos y oportunidades lejos de su tierra, viajando junto a  su marido a la capital, hace ya casi 20 años, asentándose finalmente en la comuna de Puente Alto.

“Allá en el sur, por esos tiempos, estaba media difícil la cosa. Había trabajo en las épocas buenas de cosecha, como temporera (…) Al llegar a Santiago, me dediqué a trabajar  como asesora del hogar en casas particulares de varias comunas”, recuerda la mujer, quien se esforzó por sacar adelante a su familia –ya con un pequeño hijo- desde el primer minuto de arribar a la capital

NUEVO COMIENZO

Así fue pasando el tiempo, hasta que un día, la hermana de don Erasmo Pavez

-quien dirige la consulta dental del mismo nombre en Puente Alto- conocida suya, le comenta que la empresa necesitaba personal. “La verdad yo tenía cero experiencia en esto, de trabajar como secretaria, y menos de una consulta dental. Llegué no sabiendo nada, todo era nuevo para mí y a la vez, se convertía en un gran desafío”, afirma.

Pero don Erasmo confió en sus capacidades, y fue él mismo quien la guió y enseñó todo lo necesario que debía saber para atender de buena forma en el negocio y a la vez,  instruirla en temas mucho más técnicos, pues Viviana también debía hacerse cargo de la sala da de ventas.

“Ha sido una experiencia muy linda, el ser secretaria de la consulta en todos estos años. Día a día tengo trato directo con la gente, a quienes con el tiempo ya conozco muy bien. Eso sí, hay que tener paciencia para este puesto, y mucha comprensión, porque una no sabe cómo puede de repente llegar alguien, si es que por ejemplo, tuvo un mal, día. El carácter es importante también en esta labor”, asegura.

Cuenta que hasta hoy, sigue en constante aprendizaje. “Mi hijo Erick trabaja también acá y además tiene la posibilidad de estudiar. No puedo estar más agradecida del doctor Pavez, quien además tiene un gran corazón, de abuelita. Es alguien muy compresivo y humano”.

Viviana también destaca el grato ambiente laboral, y la buena relación con sus compañeros. “Aprovecho el espacio de  agradecer a los puentealtinos por el gran cariño que me han demostrado en todo este tiempo. Por mi parte, pueden estar seguros que en la consulta siempre se les atenderá de la  de la mejor forma y con una sonrisa”, concluye.

(Nota en edición impresa de sábado 29.6.19)