Reportaje

27 agosto, 2018

El silencioso robo de abejas en el Cajón

El silencioso robo de abejas en el Cajón

 

 

El mundo de la miel no está pasando por su mejor momento. El cambio climático, la desforestación y el uso de pesticidas, entre otros males, han hecho que el número de abejas comience a descender en números alarmantes.

Hace exactamente un año, apicultores de la región de Valparaíso y de otros puntos de la zona central, marcharon frente al Congreso para protestar y denunciar la muerte de cientos de miles de abejas, como ocurrió en Cabildo,  debido, principalmente, al uso de productos químicos en la agricultura.

 

El tema no deja de ser preocupante, debido a que le porcentaje de muertes ha ido en aumento sistemáticamente y parece que no hay solución al respecto.

A fines del año pasado, la fundación Fraunhofer Chile Research, a través de su división de agricultura e investigación científica, sostuvo que en la zona central del país la mortalidad en las colmenas llega a un 50 por ciento, cifra alarmante.

La institución está realizando un monitoreo a 271 apiarios entre las regiones de Valpa, Metropolitana y O’Higgins, para determinar qué está pasando con las abejas realmente y del por qué su desaparición.

Como si esto fuera poco, los apícolas tienen que sufrir el robo de sus colmenas. Sí, leyó bien, el robó de sus colmenas con sus respectivas abejas -incluyendo la reina-, cuyo paradero ha sido imposible de ubicar. Otra alarma más para los ya golpeados productores de miel.

 

SIGILOSOS ROBOS

 

En las últimas semanas, tres robos han afectado a la misma cantidad de apicultores del Cajón del Maipo, sumando en cerca de cien las colmenas sustraídas por desconocidos.

En el primer caso, fueron 15 las cajas con abejas robadas, mientras que en el segundo lo sustraído llegó a cuarenta.

“Son cosas que pasan y que nos dan más ganas de seguir trabajando. Si los apicultores somos guerreros de la naturaleza, ellos (los ladrones) no se llevan nuestras ganas de trabajar y el amor y dedicación por las abejas”, relató, Jorge Henríquez, uno de los afectados.

El tercer caso ocurrió en el sector de San Alfonso, donde los ladrones se llevaron más de 20 colmenas. En total son poco más de 100 colmenas, donde cada una de ellas puede llegar a producir un total de 50 kilos (en promedio) de miel.

De acuerdo a Gabriel Salas Díaz, vicepresidente de la Federación Red Apícola Nacional F.G., quien reside además en San José de Maipo, la sustracción ocurrió -en los tres puntos- en horas  de la noche, pese a que los lugares eran de difícil acceso.

“Los apicultores reparten las colmenas de acuerdo a la flora existente -nativa-. En dos casos, los lugares estaban cercados, de difícil acceso, sobre todo. Uno estaba a unos 300 metros de la ruta principal, con un camino sinuoso y barro. No era una cosa fácil”, comentó el dirigente apícola.

Según cifras del comercio formal, una colmena puede estar avaluada en unos 80 ó 90 mil pesos, a lo que se debe sumar toda la inversión hecha por sus dueños, como en insumos sanitarios.

 

POR QUÉ ROBAR ABEJAS

 

A menos de un mes del inicio de la primavera, es en esta época  cuando se inicia la floración de frutales en la zona central  y donde la polinización en vital.

“Estaban las colmenas listas para llevarlas a polinizar los almendros. No tuvieron ni una piedad”, manifestó, Jorge Henríquez.

A los almendros, también hay que sumar los ciruelos y cerezos -floración-, de ahí que se requieran una polinización rápida a través de colmenas.

En casos donde se tienen registros, los delincuentes cambian el color de las colmenas o simplemente las cambian de cajas.

 

“Luego las llevan a los lugares de polinización o las venden como familias en esta fecha, en especial a personas que nos les importe la procedencia”, indicó Gabriel Salazar, de la Red Apícola.

Este tipo de hechos no es nuevo en San José de Maipo, ya que se han dado robos en años anteriores, incluso al propio Salazar desconocidos le robaron 25 colmenas familiares.

Tanto las víctimas como los apicultores agrupados,  como a  vecinos en general, se les pide que informen  sobre comportamientos sospechosos en torno a los apiarios y  que puedan servir de alerta a los productores. Asimismo, también se espera que entreguen  indicios o elementos de prueba para colaborar con las respectivas investigaciones.

Para Salazar, hoy se le debe con fuerza profesionalizar los servicios de polinización de frutales, semillas y hortalizas, formalizando la relación mediante un respectivo contrato.

En este aspecto,  el sector cuenta con la certificación de competencias laborales mediante los perfiles ocupacionales para apicultura,  de ChileValora.

“Tanto fruticultores como semilleros y todo aquel quien contrate la prestación de servicios de polinización, puede exigir del apicultor que ingresa a su huerto o semillero un certificado de vigencia en el Registro de Apicultores y Declaración de Apiarios. Todo se puede obtener en línea, además”, enfatiza Gabriel Salazar.

 

CHIP DE IDENTIFICACIÓN

 

Para disuadir a los ladrones de colmenas, se está ideando una estrategia para marcar las colmenas y hacer poder hacer un seguimiento ante un eventual robo.

Si bien este es un punto que recién está en ciernes, lo cierto es que ya está siendo analizado.

“A veces nuestros socios no han tenido buena producción por concepto de miel, pero siguen invirtiendo para mejorar. De ahí que está la idea del chip”, asegura el dirigente gremial.

        “Esto del robo nos da como tarea  marcar nuestras colmenas”, recalcó el apicultor del Cajón, Juan Henríquez.

Los afectados están solicitado la colaboración máxima en estos tres casos, como la entrega de las grabaciones de cámaras de seguridad que hay en algunos puntos del San José de Maipo y que podrían dar luces sobre quién o quiénes están detrás de estos robos.

El robo de colmenas causa asombro e indignación a la vez, ya que especies tan frágiles quedan en manos de inescrupulosos que solo buscan su beneficio personal y de quienes -al parecer- los contrataron.

Las abejas no lo están pasando bien y nosotros lo humanos no estamos siendo muy empáticos con ellas, salvo sus dueños que hoy tiene un sabor amargo.

 

APICULTURA EN NÚMEROS

 

Según información oficial del Servicio Agrícola y Ganadero y datos de ODEPA, en Chile hay más de 4.000 apicultores, que poseen un número cercano a las 800.000 colmenas y que producen en promedio 11.000 toneladas de miel por año, de los cuales el 70% es destinado a la exportación. Un número creciente de colmenas se destina también a servicios de polinización.

 

AUMENTO DE PENAS

 

La Federación Red Apícola Nacional F.G. está solicitando   a las autoridades la tipificación del robo de colmenas como delito de Abigeato. De esta forma las penas jurídicas aumentarían significativamente, pasando el artículo 448 bis del Código Penal a decir  la siguiente expresión:  “especies de ganado mayor, menor o colmenas”.

 

BIODIVERSIDAD

 

No olvidemos que la apicultura -vía polinización que realizan las abejas- a la conservación de los equilibrios de los ecosistemas lo cual está asociado a la conservación de biodiversidad biológica. Por eso se habla de que las abejas son un excelente monitor ambiental. Lo anterior cobra especial importancia a la hora de elaborar planes de estudio para la enseñanza básica y pre básica donde se incluya la educación ambiental por medio de la abeja.

 

(Nota en edición impresa de sábado 25.8.18)

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