Reportaje

4 febrero, 2019

El título póstumo para el puentealtino que amaba viajar

El título póstumo para el puentealtino que amaba viajar

A casi un año de la sorpresiva muerte de Felipe Santander Muñoz (35), quien perdiera la vida tras contraer fiebre amarilla en medio de un viaje a Brasil, su familia recibió un gran regalo por parte de la universidad de Humanismo Cristiano: el título póstumo de profesor de Lenguaje de este joven puentealtino.

Felipe, ya tenía como profesión la docencia de Historia, pero en medio de su crecimiento profesional apostó por esta segunda carrera, ya que lo suyo era la pedagogía y el trabajo en aula.

No ha sido fácil para la familia de este puentealtino sobrellevar su inesperada partida, menos cuando su muerte pudo haberse evitado si antes del viaje se hubiera vacunado contra la fiebre amarilla.

Sin embargo, una serie de hechos antes de partir del país, además de decisiones no tomadas a tiempo, llevaron a que Felipe contrajera la mortal enfermedad, que en cosa de días terminó con su vida.

“Se conjugan varias cosas, nosotros no dábamos mucha credibilidad de que fuera tan fuerte. Llegamos el 31 de diciembre acá (2017) y en Chile todavía no había tanta información”, relató en su momento Javiera Cortés, pareja de Felipe.

El profesor puentealtino era amante de los viajes y pasó una temporada en el interior del Perú, donde, pese a que tampoco se vacunó, no contrajo ninguna enfermedad.

“Felipe creía que viajar era lo mejor de la vida, su vida estaba en torno al viaje”, dijo Javiera,  tras amargo regreso de  Brasil.

Esta misma visión es la que tiene la madre de Felipe, Mónica Muñoz Rojas, quien junto a su esposo recibió el título póstumo de su hijo, en una emotiva ceremonia.

 

Para ella, su hijo era un enamorado de los viajes y de las aventuras, aunque su pasión también estaba en la enseñanza.

Aquí el repaso de cómo se gestó la entrega del diploma de profesor de Lenguaje de Felipe y de cómo su familia quiere recordarlo a través de una biblioteca abierta y popular.

 

PROFESOR Y PASAJERO DEL MUNDO

 

“Felipe Andrés fue una persona que desarrolló su vida en Puente Alto, mayormente. Estudió en la escuela Matte. Hizo clase en el colegio Eyzaguirre. Hay mucha gente que lo conoce, que se identifica con la manera que llevó su vida”.

Así comienza su relato Mónica Muñoz, quien pese a lo sucedido ha sido fuerte para darle un giro a la muerte de su hijo Felipe, que como docente hizo clases  de Historia por dos periodos en el Colegio Eyzaguirre, donde lo recuerdan con cariño.

Tal como lo recordó en su momento su pareja, Felipe gustaba de tomar su mochila para conocer nuevos rumbos y lugares, en especial donde él pudiese aportar.

“Vivió un año en Perú e hizo clases. Su característica era viajar. Estuvo en Europa. En el Amazonas. Se vino porque en Perú las condiciones para los profesores son peores que acá”, recordó su madre.

Luego de uno de esos viaje, Felipe decidió estudiar Lenguaje, proyecto que contó con el apoyo de sus padres y de sus otros dos hermanos.

En este proceso académico estaba cuando sobrevino la tragedia, la golpeó no solo a su familia, sino que también a sus compañeros de universidad, que  tras la muerte de otro alumno -que estaba a punto de egresar- decidió rendir un homenaje a sus malogrados estudiantes con esta ceremonia.

Mónica, comentó a Reportajes de PALD que el momento vivido en la universidad fue muy emotivo, ya que estaban además sus profesores y compañeros de carrera.

 

UNA BIBLIOTECA PARA FELIPE

 

El fallecimiento de este joven profesor puentealtino impactó también a los que fueran sus alumnos, que una vez que se enteraron de lo sucedido en Brasil, acudieron hasta el velatorio llevando un presente poco habitual.

 

“En su velorio, sus ex alumnos, en vez de flores trajeron libros. Como ofrenda le traían libros”, recordó su madre, quien a partir de allí junto a su esposo y el resto de la familia, comenzaron a gestar una idea: levantar una biblioteca abierta y popular con su nombre en la Villa Puente Alto.

Así, tras varios trámites y consultas, formaron un centro cultura, que fue el inicio concreto para dar vida a esta biblioteca, la que ya tiene fecha de inauguración.

“Nosotros quisimos formar una biblioteca pública. Como intercambio, pero  nos dijeron que teníamos que tener personalidad jurídica. Así, nos constituimos como centro cultural y  el 2 de marzo la  inauguramos”, dice con un tono feliz Mónica Muñoz, quien junto a su esposo son vecinos por más de 50 años en la Villa Puente Alto.

Para ella, es importante que esta biblioteca y este proyecto sea conocido, en especial porque Felipe marcó a mucha gente, además de que la docencia era un tema esencial para él.

 

LA HISTORIA DE BRASIL

 

“Quisiera decir que las personas que viajan a lugares como Brasil o donde se detecte la fiebre amarilla, tienen que vacunarse, tienen que tomar todas las medidas de precaución”, dice Mónica, quien volvió a ver el rostro de su hijo en televisión en medio de una nota periodística sobre esta enfermedad.

Con respecto al tema de la causa del fallecimiento, eso quedó cerrado.

-Efectivamente. Además de él, murió otro muchacho, dos días después que Felipe. Allá en Brasil también. Fueron tres los chilenos contagiados. Uno vivía hacía dos años en Brasil. Que fue el contacto que tuvieron para llegar allá, a Isla Grande. Como era chileno, él les daba alojamiento.

¿Igual estuvo internado?

-Sí, los tres. Los tres sintieron los mismos síntomas a la vez. El bicho es controlable en la primera fase. Si pasa a la segunda fase, ahí es muy difícil controlar. Y actúa muy rápido. Daña el hígado, páncreas, riñones.

-Él no se vacunó antes de ir para allá.

-No, porque era muy cara. Yo le pregunté si se había vacunado y  me dijo: ‘recuerda que somos estudiantes no más’. Iba con su polola. Lo que pasa es que no estaba trabajando. Nosotros le estábamos pagando la carrera. Y me dijo que 80 mil pesos entre los dos era mucha plata. ‘En una de esas nos vacunamos en Brasil. Allá la vacuna es gratis. Y uno va a cualquier lugar, consultorio’, me dijo.  Pero Tampoco lo hicieron. Primero fueron al norte de Brasil y fueron bajando y llegaron a Río justo con el carnaval, así que esperaron un poco para que bajaran los valores turísticos. Y ahí en Isla Grande los picó el bicho.

Para Mónica, el fallecimiento de Felipe dejó muchas lecciones, en especial el de la precaución y evitar los riesgos, situación que ella recalca con firmeza.

“A mí me gustaría hacer hincapié en la precaución. Que no viajen si no se van a vacunar. Que no corran los riesgos que corrió mi hijo, que finalmente por un riesgo personal, le costó la vida”.

 

POCAS VACUNAS

 

Ante la alta demanda por la vacuna contra la fiebre amarilla, el gobierno salió a recomendar que los viajeros reevaluar sus vacaciones, a fin de prevenir males mayores.

“La recomendación es revaluar el viaje. Considerarlo con su médico en relación a la zona a la cual se dirige y si es conveniente, o no, viajar”, sostuvo el subsecretario (S) de Salud Pública, Jorge Hübner, ante la falta de stock de la vacuna contra la fiebre amarilla.

En este aspecto, en el país el Laboratorio Sanofi Pasteur liberó para el mes de enero 48 mil nuevas dosis de Stamaril,  donde el 70% ya han sido distribuida.  También habrá otras 10 mil, debido a la alta demanda en los vacunatorios.

El valor actual de la vacuna  está por sobre los $ 55 mil.

Cabe mencionar que la vacuna puede ser administrada en los vacunatorios internacionales autorizados por las Secretarias Regionales Ministeriales (Seremi) de Salud.

 

ALGUNAS RECOMENDACIONES

– Toda persona que viaja fuera del país, tiene la obligación de revisar las condiciones de ingreso al destino, entre las que se encontrará con la vacunación en casos que se requiera.

– Si dentro de su itinerario de viaje visita una localidad con riesgo de fiebre amarilla, debe vacunarse 10 días antes del viaje como mínimo.

 

– Esta vacuna es recomendada a personas mayores de nueve meses de edad, que viajan a zonas donde existe el riesgo de transmisión de esta enfermedad.

– Evitar el uso de perfumes y usar repelente de mosquitos que contengan DEET en concentraciones superiores al 20% y de acuerdo a las recomendaciones del fabricante.

– En caso de realizar un viaje hasta Brasil (incluso por tierra), averiguar si su itinerario posterior incluye países que exigen vacuna contra la fiebre amarilla en el ingreso.

 

(Nota en edición impresa de sábado 2.2.19)