Reportaje

26 noviembre, 2018

El Volcán I vuelve a levantarse

El Volcán I vuelve a levantarse

 

Corría el invierno de 1997 cuando la lluvia se dejó caer con fuerza y de manera persistente en toda la región Metropolitana, provocando serios problemas en distintos puntos de la capital.

Sin embargo, ese el año del foco de la atención se centró en una zona altamente poblada de Puente Alto, donde el agua develó la más grande estafa habitacional de la historia del país: Bajos de Mena.

Tras las incesantes lluvias, el agua comenzó a filtrarse por los departamentos. La humedad era una situación insoportable y prácticamente era imposible vivir ahí.

Para paliar un poco la dramática situación, en las paredes exteriores de las naves de departamentos -o block- comenzaron a colocar nylón o especies de carpetas plásticas.

Muchas familias, al ver que era invivible estar en su departamento, decidieron abandonar sus hogares, mientras que el resto se quedó aguardando una solución para esta estafa; para este robo de sueños a familias humildes.

La casas afectadas fueron construidas por la empresa Copeva, donde el dueño, Francisco Pérez Yoma, es hermano del aquel entonces ministro de Defensa del gobierno de Frei, Edmundo Pérez Yoma (DC).

En medio del escándalo de las casas filtradas, se sumó que el propietario de Copeva le había regalado dos caballos corraleros al ministro de la Vivienda, Edmundo Hermosilla (DC), quien tuvo que renunciar a su cargo.

A partir de allí, hubo protestas y huelgas de hambre, a fin de que el Estado respondiera por la burla cometida y para que compensara a las cientos de familias.

Así, comenzó en Plan Bajos de Mena, cuya primera etapa de entrega de nuevas viviendas se vivió en el  2015, 18 años después de ese invierno lluvioso.

Sin embargo, no todos están conformes con este plan, en especial los dueños de los departamentos del Volcán I, quienes fueron los que protagonizaron las primeras manifestaciones.

Hoy, se sienten postergados y solicitan que el ministerio de la Vivienda escuche sus requerimientos, luego de 13 años que les “enchularan” sus casas, aunque las fallas fueron tapadas con papel de diario.

 

DEMANDAS

 

“Los arreglos fueron una pincelada de pintura. Se cambió los artefactos de baños por media tina y pare de contar.  Todo eso en el año 2005. Desde ahí no se ha hecho nada de nada”.

Así describe la situación actual el presidente de la junta de vecinos del Volcán I, Pedro Mora, quien revela que hay un desorden total en la villa en el sentido de que las escrituras, por ejemplo, no están actualizadas.

Esta junta de vecinos, reúne a 522 familias, donde el grueso de ellas no cuenta con papeles actualizados, ya que cuando se hicieron los arreglos de fachada e interior, muchas se cambiaron de departamento -dentro de la misma villa-, pero luego no recibieron los documentos que acreditaban su nueva propiedad.

Este es uno de los puntos que Pedro Mora y su directiva pretenden conversar con el Serviu Metropolitano, a fin de regularizar esta situación que afecta a 15 naves de tres pisos y 10 de dos.

Para este dirigente vecinal, las opciones que barajan y que quieren presentar a las autoridades respectivas de la Vivienda, es que se ejecute un plan casi similar al de Bajos Mena, donde los dueños de los departamentos tengan la opción de escoger.

La primera opción es que se les entregue un nuevo departamento (llave por llave); la segunda es que se le pague a las familias que se quieran ir, lo que permitiría reducir las naves y mejorar la calidad de vida.

Por último, y la tercera demanda, es que se edifiquen duplex de 2×1, donde se podrían sacar las escalas comunes y ponerlas por dentro, lo que generaría casas más amplias.

Según Pedro Mora, ya hay contactos preliminares con Carlos Campos, asesor del ministro de Vivienda, a fin de poder coordinar una reunión tripartita entre los vecinos, la municipalidad y la secretaría de Estado.

“Según Carlos Campos, el ministro le habría pedido al Serviu un informe del por qué no se regularizaron las escrituras de las familias que se cambiaron de nave y que para ellos le dio tres semanas”, contó Mora a Reportajes de PALD.

Para el presidente del Volcán I, solo un 30% tiene una escritura regularizada, a lo que se suma que muchos de los departamentos de la villa están tomados o arrendados.

“Esperamos reunirnos con el ministro en la primera semana de diciembre para conversar estos temas”, comentó.

 

FILTRACIONES, HONGOS Y PAPEL DE DIARIO

Alicia Maldonado vive en uno de los de los departamentos cuya nave fue reducida a dos pisos. Sin embargo, con el tiempo los “arreglos” hechos por la empresa han quedado al descubierto.

“Todos los días tengo que estar secando este sector de mi casa, ya que cae agua día y noche. Mi vecina de arriba dice que no tiene conexión alguna, por lo que pensamos es que cuando hicieron los cambios algo hicieron mal”, contó la vecina a Reportajes de PALD.

Lo peor, es que el agua se filtra por el sistema eléctrico, a lo que se suma que en algunas ocasiones ha tenido que secar todo el piso de su departamento.

También hay problemas con los hongos y humedad en distintos puntos de su vivienda, donde lo más dramático en el baño, donde se destapó un orificio que había producto de la humedad y filtración.

Lo vergonzoso aquí, es que se reveló – en casi todos los departamentos- que la tubería fue tapada con papel de diario, por lo que era cosa de tiempo para que el agua hiciera su trabajo.

“Cuando hicieron los arreglos en estos departamentos, se encontró papel de diario entremedio de los muro, además de las bolsas del cemento. Incluso hasta pañales de guagua había”, dice Alicia Maldonado, una mujer que vive sola y que espera que las autoridades solucione de una vez por todas los problemas de hace 21 años.

En la mayoría de los departamentos pasan estos problemas de filtración, a lo que se suma la escaza aislación entre las paredes que separan un departamento de otro.

“Yo escucho todo lo que pasa al lado donde mi vecina, incluso hasta cuando cocina. Lo que pasa es que usaron malos materiales, ladrillos huecos y además de robarse el cemento”, dice una de las vecinas del Volcán I”.

En algunos casos, los vecinos han tenido que pagar los arreglos definitivos a fin de que no sus pertenencias no sufran con el agua o simplemente genere un accidente.

 

NO HAY PLAN INTEGRAL

 

Para Pedro Mora, lo ideal es que a la villa Volcán I también tenga un trato similar al que tienen o tuvieron las demás poblaciones de Bajos de Mena.

“Los únicos beneficiados fueron las otras villas Volcán junto a la Pedro Lira, Marta Brunet, entre otras. No estoy en contra de ellos bajo ningún punto. Me alegro por ellos, pero lamentablemente porque el Volcán I estuvo adelante lo dejaron botado”, expresó el presidente de la junta de vecinos.

Ante esta situación, agregó el dirigente, no les queda más opción que volver a luchar, ya que no hay compromisos ni nada firmado con los vecinos de este sector.

Cabe mencionar que a principios de años el ministerio de la Vivienda anunció una solución habitacional a 2.500 familias de las 30 mil que viven en este zona de Puente Alto, que hoy ya cuenta con una comisaría y un cuartel de bomberos.

Lo concreto es que 322 familias no tienen un futuro claro respecto de cómo mejorar el espacio en el que están viviendo, donde han habido obras de reparación -claro está-, pero que todos sabemos que al final culminaron en otra burla más.

Los dirigentes de la Villa Volcán I esperan que diciembre traiga buenas noticias y donde la evidencia de los hechos lleve a las autoridades a darles una mejor calidad de vida a estos vecinos puentealtinos.

 

PLAN BAJOS DE MENA

El Plan Integral se enmarca dentro del  objetivo que es el de articular los programas y planes del Estado para mejorar la calidad de vida de los vecinos del sector de Bajos de Mena, favoreciendo la integración social, reduciendo inequidades y fortaleciendo la participación ciudadana impulsar programas e iniciativas destinadas a asegurar las viviendas de mejor calidad equipados e integrados territorialmente y con mayor seguridad.

El volcán I fue la primera villa que comenzó con las protestas y huelga de hambre en ese entonces.

 

(Nota en edición impresa de sábado 24.11.18)