Reportaje

4 septiembre, 2018

Los taca taca made in Puente Alto…

Los taca taca made in Puente Alto…

 

Egresado del Liceo Industrial de Puente Alto, Rodrigo Gómez Marambio, de 28 años, se ha convertido en los últimos meses en la atracción del mundo futbolístico local.

Pese a contar con la especialidad en estructuras metálicas, Rodrigo, quien es el mayor de tres hermanos,  encontró en la madera una habilidad que tenía guardada y que ha sabido explotar al máximo en este último año.

Todo empezó en el 2015, cuando en sus ratos libros -mientras trabajaba con su padre como ayudante de pintor-, comenzó a confeccionar pequeñas camisetas de fútbol en madera.

Las primeras hechas eran del equipo de toda su vida: la Universidad Católica. Luego, cuando sus amigos y cercanos vieron la calidad del resultado, le pidieron que les hiciera de sus clubes favoritos.

“Empecé como un hobbie, pero luego me lancé con todo”, comentó a Reportajes de PALD.

Tras ello, decidió dar el salto que lo tiene ahora a full con la transformación de los clásicos taca taca, en pequeños estadios a escala.

Aquí la historia de Rodrigo, un hincha cruzado, con alma de artesano en madera.

 

MIGUELITO, EL PRIMERO

 

Como se dice  criollamente, Rodrigo Gómez le dio el “palo al gato”, al modificar los taca taca en verdaderas joyas para los aficionados al fútbol, en especial para los hinchas más acérrimos.

Sin embargo, antes, este joven puentealtino, se atrevió con confeccionar una maqueta a escala del estadio San Carlos de Apoquindo.

 

A tal grado de perfección llegó su trabajo, que el comediante “Miguelito”, del programa Morandé con Compañía, llegó hasta su casa para llevarse la réplica.

Pero esto solo fue el comienzo, ya que  tras la primera venta el apetito se abrió, al igual que la imaginación.

La idea de Rodrigo era montar un estadio en base al juego tradicional del taca taca, por lo que le dio vuelta por varios días la forma en cómo concretar el proyecto y plasmar todas las figuras que pensó día y noche.

Con el contacto de un amigo que distribuye taca taca de calidad desde San Bernardo, empezó a trabajar en la réplica del estadio San Carlos de Apoquindo, donde juega el club de sus amores, la UC.

“Yo los remodelo por completo. Los pinto, les cambió las camisetas. Prácticamente lo hago todo de nuevo. Incluso pinto hasta los arcos de color blanco. El taca taca me llega acá casi en bruto”, detalló a Reportajes de PALD.

Este joven emprendedor realiza el 80 por ciento de la obra, mientras que el resto recibe colaboración por parte de su hermano y de su padre.

El valor de estas joyitas van desde los 570 mil pesos al millón y medio, dependiendo del grado de detalle, como asimismo de la personalización que quiera el cliente.

Una de las características de este equipo de juego, es que cuenta con torres de iluminación, como asimismo de un pequeño equipo de amplificación. Así se recrea el ambiente de un estadio junto a la hinchada.

Para llegar a este nivel de profesionalismo, Rodrigo revisa miles de fotos de los estadios, en especial las que son tomadas por drones. Así, tiene la perspectiva más amplia.

Tras tener eso claro, comienza la labor de trabajar la madera y llevar a cabo los detalles, donde tiene que invertir varias horas de labor para que tenga una similitud al estadio real.

“Así yo me guío. Si son cinco o siete casetas de transmisión, todas esas las hago. Todo con madera”, precisó.

 

DE LA UC AL COLO

 

Las redes sociales han sido fundamentales para el desarrollo del negocio de Rodrigo, ya que le ha permitido interactuar con futbolistas y potenciales clientes.

Así pasó con el jugador José Pedro Fuenzalida, “el chapa”, quien es integrante del actual plantel de la Universidad Católica, club donde toda la familia Gómez Marambio es fanática.

El deportista, se transformó en el primero en comprar un taca taca completo, luego que Rodrigo Gómez subiera una foto a plataforma digital instagram, durante el pasado mes de mayo.

El negocio se concretó en un par de horas, luego de que el seleccionado nacional revisara su cuenta de instagram y se encontrara con la fotografía del estadio de la UC a escala. Lo mejor, es que se podía jugar, además.

“Había etiquetado (para que pudieran ver la foto) a varios jugadores de la Universidad Católica. Luego en la noche revisando se me había olvidado ‘el chapa’, por lo que lo agregué a  mi publicación.   A la mañana siguiente tenía un mensaje de él de que quería comprarlo. Yo estaba feliz”, recordó a Reportajes de PALD.

Esto ocurrió en un fin de semana, por lo que el lunes, en la puerta de su casa, en Puente Alto, estaba el propio José Pedro Fuenzalida, tocando la puerta para retirar su taca taca.

Después de eso ha tenido contacto ocasional con el jugador, quien le ha manifestado que el juego revolucionó su casa y que sus hijos son los más entusiastas. Incluso cuando hay reuniones entre amigos, el taca taca es el centro de la diversión.

Este fue el gran empuje que tuvo su negocio.

Luego de este primer negocio, vino otra sorpresa más para este emprendedor local, tras ser contactado por el delantero de Colo Colo, Esteban Paredes.

El ídolo del cuadro albo fue más reservado con el contacto, por lo que envió a un intermediario a retirar el taca taca, el que está en un lugar de su casa.

Otro pedido especial que tuvo que hacer Rodrigo fue para el club de la franja, el que fue encargado por la empresa Chery. Fue una réplica exacta de San Carlos de Apoquindo.

“Eso fue un sueño para mí. Ese taca taca en el estadio y para mí es un orgullo”, comentó a reportajes de PALD.

Ahora, el campo de clientes se amplió para este emprendedor y artesano puentealtino, ya que un grupo importante de jugadores que conocieron su talento están interesados en uno de sus taca taca-estadio.

“Hay una lista de clientes y varios me han pedido si puedo hacer estadios de otros clubes, como de Europa, por ejemplo. Yo los puedo hacer, no hay problema con eso”, recalca este joven vecino de Puente Alto.

 

DE EXPORTACIÓN

 

Tras hacerse conocido en el ámbito futbolístico local, el gran salto que quiere dar Rodrigo es que su trabajo y sus taca taca-estadio lleguen a otras latitudes del planeta.

Para ello ya cuenta con modelos de los principales recintos deportivos del mundo, a fin de estar preparado para cuando llegue una solicitud de ese tipo.

Sin embargo, Rodrigo también espera que los clubes locales de Puente Alto se interesen en contar con uno de estos ejemplares, ya que para él todo es posible realizarlo.

“Yo quiero seguir en esto. Estoy dedicado en un cien por ciento y creo que me puede ir bien”, recalca este maestro de la madera.

Quizás el gran éxito de Rodrigo esté en la humildad con que desarrolla su trabajo y la dedicación y amor que le pone a cada uno de sus proyectos.

Sabe que hacerse un nombre en esta área no es fácil, en especial cuando se trabaja con pocos recursos.

Pero él no pierde el norte. Sabe que detrás de todo este proceso ha estado su familia, en especial su mamá, que lo ha respaldado en un cien por ciento.

 

Rodrigo sueña con exportar su trabajo, ampliar su taller y dar trabajo, el que nació a través de una pasión y la que pulió a punta de sacrificio y habilidad.

Sin duda que este puentealtino, más que darle el palo al gato, hizo un gol de mediacancha. El sueño del pibe!!!

 

(Nota en edición impresa de sábado 1.9.18)

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