Reportaje

10 diciembre, 2018

Puentealtino segunda jefatura de la FACh

Puentealtino segunda jefatura de la FACh

Su padre fue trabajador de Endesa y su madre dueña de casa. Estudió en la escuela Consolidada y jugó baloncesto por la selección juvenil de la comuna.

Con 18 años, obtuvo primero su licencia de aviador que la de conducir. Todo un cambio para el ahora general de Aviación Víctor Villalobos Collao, quien es ahora el segundo hombre más fuerte de la Fuerza Aérea de Chile.

Su actual cargo es el de director de General de Aeronáutica Civil, cuya misión es el de normar, certificar y fiscalizar las actividades aéreas que se realizan en el espacio aéreo de responsabilidad de Chile y las que ejecutan usuarios nacionales en el extranjero, además de otorgar los servicios de navegación aérea, aeroportuarios y meteorológicos, con el propósito de permitir una actividad segura, eficaz y sustentable.

Todos los aeropuertos del país están  bajo su mando, como asimismo la dirección meteorológica y el tránsito de pasajeros.

Sin duda un cargo de alta responsabilidad, en especial en una época donde el chileno se acostumbró a viajar en avión, no sólo al interior del país, sino al extranjero.

Todo esto lo ve este puentealtino de tomo y lomo, cuya historia es de esfuerzo familiar y de tenacidad para llegar a lo más alto y volar!!!

 

LA CONSO Y EL BASKET

 

Villalobos se crió junto a sus padres y sus cuatro hermanos -dos mujeres- en el barrio céntrico de Eduardo Cordero, cerca de Balmaceda, donde antiguamente había una barraca.

Estudió prácticamente toda su enseñanza básica y media en la Consolidada, donde el baloncesto lo atrapó. En esa época, Puente Alto vibraba con este deporte.

“Para mí el básquetbol lo fue todo. Era todos los días. En el recreo, fines de semana, etc. Yo jugué en la Liga del Sur, en Puerto Montt, por Aviación. En ese equipo no sólo habían miembros de la Fuerza Aérea, sino que amigos de la institución. La última vez que jugué fue cuando era coronel en Punta Arenas”, recordó el general puentealtino.

Dentro de su pasado cestero está el de haber integrado la selección de la Consolidada, la juvenil de Puente Alto y el combinado de la Escuela de Aviación.

Villalobos se siente orgulloso de sus orígenes y de cómo su época de estudiante secundario lo marcó, junto a la convivencia de sus compañeros de curso y sus amigos de barrio y de la Conso.

Llegar a general en la Fuerza Aérea no es fácil, menos cuando se es de una familia sin apellido ni tradición militar.

Pese a ello, el general puentealtino dice que también hay otros casos como el suyo, donde sus compañeros de armas tienen un idéntico pasado, además de ser de la comuna.

“Hay más oficiales superiores que también son de Puente Alto, incluso generales”, destaca Villalobos, cuya madre aún reside en la comuna, al igual que sus hermanos y sus suegros.

Por ello, es que viene periódicamente a la capital de la provincia Cordillera, donde ve a pocos amigos, en especial por los caminos que tomaron cada uno de ellos.

“Sin embargo es más fácil ahora contactarse con ellos por las redes sociales”, apunta el general de la Fach.

 

UN CARGO 24/7

 

Hace pocos días, en el aeropuerto de Santiago Comodoro Arturo Merino Benítez, se entregó un premio al pasajero número 22 millones que pasó por las dependencias durante este año.

Ese es el nivel del tránsito que está teniendo el país actualmente en su principal terminal aéreo, donde se espera que la cifra llegue a  los 23 millones a fin de mes.

Villalobos tiene a su cargo desde los bomberos de cada aeropuerto del país, hasta los trabajadores de las torres de control.

El general, lleva tres años en este cargo y su llegada fue un bautizo de fuego.

“Llegó un 11 de diciembre y en la noche estaba en paro. Pasé cuatro noches sin dormir. A mí me valió mucho ser piloto de carga porque conocí todo el país y eso me permitió destrabar el conflicto”, contó a Reportajes de PALD.

Sin duda es un cargo 24/7 como se estila ahora, ya que el transporte aéreo nacional sigue teniendo un explosivo aumento, en especial ahora con la reducción del costo de los pasajes en algunos tramos.

En este aspecto, Villalobos aclara que este tipo de ofertas no se trata de bajar los servicios de las compañías, las que deben mantener de igual forma sus estándares de seguridad y mantenimiento.

“Yo hablo de baja tarifa, que eso es. Esto llegó de un día para otro y nuestros aeropuertos no están configurados para este tipo de vuelos. Por eso hemos tenido que adecuarnos a medida que va pasando el tiempo a esta situación. La gente ya no viaja con maleta, sino con un bolso de mano, por ejemplo”, detalla Villalobos.

 

Todo esto significa invertir en más tecnología y que el personal esté atento a los miles de pasajeros que transitan día a día por el país, donde el embarque es factor fundamental.

“Yo tengo tres áreas: aplicar la normativa y fiscalizarla; prestar un servicio, como extinción de incendios, tránsito aéreo, seguridad aeroportuaria y meteorología, además de la escuela de aeronáutica”, destaca el director general de Aeronáutica Civil.

 

ORGULLOSO DE LA FACh

 

El general Villalobos se muestra orgulloso de su labor y de cómo la Fuerza Aérea de Chile se ha transformado en la primera de Latinoamérica.

Para él, la clave ha sido estar en la vanguardia de la tecnología e invertir en el equipamiento y aeronaves de primer nivel.

Lo mismo que la capacitación de sus miembros, en especial de los técnicos, que están en un nivel mundial, recalca Villalobos.

“Nuestro personal de línea es de primer nivel. Se hacen grandes cosas. Es muy fácil desarmar un avión y mandarlo a otro lado y que le hagan todas las modificaciones. Pero nuestra gente tiene las expertis para hacer grandes cosas y lo hacen”, dice el alto oficial.

 

Un punto importante es que la Fuerza Aérea adoptó el inglés de manera obligatoria, situación que llevó a un proceso gradual.

Villalobos recalca que la labor de su institución no sólo es el resguardo del espacio aéreo nacional, sino que también estar en relación con las necesidades de la comunidad.

Por eso no olvida su trabajo que lo tocó ejercer en regiones y donde conoció realidades muy dispares del país.

“Yo me recuerdo que en un viaje andaba comiendo papas fritas y unos chiquillos no las conocían. Entonces yo digo que las Fuerzas Armadas tienen que estar cerca de la gente, de la comunidad”, expresó el general de la FACh.

Para el general Víctor Villalobos lo que es hoy la FACh está dado por la capacidad que tuvo el comodoro Arturo Merino Benítez, que fue un adelantado para su época.

Así como Antoine de Saint Exupery, creador de El Principito, todo aviador, como el puentealtino Villalobos, es un soñador.

 

LA ESCUELA TÉCNICA AERONÁUTICA

 

Esta institución educacional,  a cargo también de Villalobos, está acreditada por la Comisión Nacional de Acreditación (CNA – Chile), en las áreas de Gestión Institucional y Docencia de Pregrado hasta el 22 de enero de 2020.

Por ello, los alumnos que se incorporen podrán acceder a beneficios estatales o recursos que cuenten con garantía fiscal para el financiamiento de sus estudios.

Las carreras que se imparten son:

 

 

 

FORMACIÓN DE VILLALOBOS

 

Víctor Villalobos tiene cerca de cinco mil horas de vuelo. También ha sido comandante del Grupo de Aviación N°6; Jefe del Estado Mayor de la IVª Brigada Aérea; Agregado Aéreo a la Embajada de Chile en Perú; Jefe del Estado Mayor de la IIª Brigada Aérea; Jefe de la División de Recursos Humanos y Comandante en Jefe de la IIª Brigada Aérea.

Ha realizado estudios como oficial de Estado Mayor de la Academia de Guerra Aérea; Ingeniero de Ejecución en Sistemas Aeronáuticos de la Academia de Guerra Aérea; Magíster en Ciencias Militares, mención Planificación Estratégica, de la Academia de Guerra del Ejército y Diplomado en Administración y Gestión Educativa de la Universidad del Desarrollo.

 

(Nota en edición impresa de sábado 8.12.18)