Reportaje

18 junio, 2018

Una noche digna para “los viejos”

Una noche digna para “los viejos”

 

 

Sebastián Arredondo Rojas (29), comenzó su relación con la calle cerca de los 11 años, en su natal Vicuña, en la región de Coquimbo.

Desde esa edad empezó a tener problemas con sus padres y comenzó a pasar más días en la vía pública, donde conoció el alcohol y las drogas, en especial la pasta base que finalmente lo atrapó.

Así comenzó a deambular por La Serena, Coquimbo y otras ciudades cercanas. Fueron años de vivir en la calle y de excesos, hasta que su familia lo encontró y decidió enviarlo a un centro de terapia y rehabilitación.

“Lo había perdido todo. Mi familia, mi dignidad. Estaba durmiendo en la calle, todo. Incluso estuve en la cárcel”, relató a Reportajes de PALD.

Su padre fue quien finalmente salió a buscarlo por las ciudades del norte hasta que lo encontró. Luego, lo trajo hasta  un programa de la fundación Educere, acá en Puente Alto.

Sebastián cuenta que el proceso de cambio fue complicado y desafiante para él, en especial porque tuvo que aprender a adquirid hábitos y responsabilidades.

Tras superar esta difícil etapa, este nortino cambió en 180 grados, para ser hoy un monitor del programa Trampolín de la fundación Educere, la que gestiona además “Noche digna”, que alberga a hombres y mujeres en situación de calle.

“Ahora soy educador o monitor de los chiquillos que hoy se están rehabilitando. Yo tengo la responsabilidad de enseñarles que se puede salir adelante. Mostrándole que se puede”, manifestó a PALD.

 

El joven, también está a cargo de colaborar con mantener el orden al interior del albergue durante las noches, además de liderar actividades lúdicas y deportivas durante el día.

Este nortino de nacimiento y puentealtino por adopción, formó una familia, lo que lo ha fortalecido para llevar adelante su trabajo, pensando incluso ahora en estudiar algo relacionado a la rehabilitación.

“Espero hacerlo más adelante, porque todo ha sido muy rápido. Soy feliz con la vida que llevo ahora”, cerró Sebastián.

 

LA JEFA

 

Historia como esta alientan el trabajo de María Isabel Báez, quien es la directora de este Centro de Referencia Trampolín, de la fundación Educere, en Puente Alto, y encargada de la residencial para personas en situación de calle.

Joven y con mucha energía, destaca que en estos cuatro años en los que ha estado en el centro hay historias de superación que motivan a seguir creyendo en el ser humano.

“Como Sebastián, también hay otro monitor que estuvo en situación de calle y que era muy conocido en la comuna por muchos años. Ahora él está estudiando Técnico en Rehabilitación en la Universidad de Santiago, tiene una familia y sigue entregando su colaboración acá. Eso reconforta mucho”, contó a Reportajes de PALD María Isabel Báez.

Los usuarios de este centro se sienten cómodos aquí, en especial por el trato que reciben y porque además son ellos mismos los responsables de que el lugar se mantenga limpio y en buenas condiciones. Es una especie de comunidad, donde a pesar de haber diferencias, estas se subsanan de la mejor forma posible.

Como suele ocurrir en este tipo de residencias temporales, muchas veces el estado en el que llegan los usuarios no es el de los mejores, pero no por ello se deja de atenderlos, aunque para ello se hace necesario imponer ciertos criterios de autoridad y respeto.

“Una de las cosas que trabajamos acá es la claridad. Por lo tanto varias veces me ha pasado que los chiquillos me han dicho ‘mi reina’, ‘mijita’ y cosas así. En estos casos soy súper tajante en decirles que ‘yo soy la educadora y que mi nombre es María Isabel. Soy la persona que lo puede ayudar y que debemos tratarnos con respeto”, comentó la profesional.

 

EXTRANJEROS Y MÁS CAMAS

 

Desde el año pasado este centro pasó a contar con respaldo financiero del Estado para ser parte de la red de albergues y del programa “Noche Digna”, para personas en situación de calle.

Este programa cuenta con 60 camas durante el periodo de invierno, además de contar con 15 personas que están en la modalidad diurna.

“Nosotros en este espacio apoyamos el proceso de cambio de las personas en situación de calle que deseen hacerlo. Hay algunos que los preparamos para el proceso terapéutico de rehabilitación y los enviamos a nuestro recinto que tenemos en Pirque, por ejemplo”, detalló María Isabel.

Una de las tantas situaciones que se han presentado en el último tiempo acá, es la llegada de extranjeros durante las noches, donde se han presentado casos dramáticos, pero que han tenido un final feliz.

“Tuvimos a una chiquilla colombiana con sus dos hijos. La ayudamos en el tema de vivienda y egresó. Hay un joven peruano acá y un haitiano. También tuvimos un colombiano, pero él venía exclusivamente a tratar de rehabilitarse de una adicción”, contó María Isabel.

La rutina de la residencia empieza temprano, donde son los propios usuarios los que están a cargo de todo, incluyendo la organización de las comidas.

Un grupo importante está todo el día acá, ya que están en un proceso de rehabilitación y necesitan recibir capacitación y orientación.

También están los que solo pernoctan en la noche, saliendo durante el día a la calle, para volver nuevamente al atardecer.

¿Ponen condiciones a la entrada?

No, las condiciones se ponen adentro. No pueden consumir acá, sin insultos y cuidados del espacio. Pero hay casos complicados.

 

EL DATO DE LA CALLE

 

En los días previos a la primera gran lluvia de la temporada, la municipalidad habilitó 102 camas en el cancha del gimnasio municipal “Irene Velásquez”.

En promedio, según cifras oficiales, llegaron 147 personas, incluso muchas de otras comunas que sabían que aquí había un buen espacio.

Sin embargo, este espacio no es permanente -el miércoles cerró como albergue provisorio- por lo que las personas en situación de calle vuelven a sus rutinas.

 

Por ello, la residencia del programa Trampolín tiene una importancia clave, ya que pese a ser de bajo perfil, son los mismos usuarios los que entregan el dato en la calle a sus amigos y conocidos.

“En este mundo se pasan el dato de que este es un lugar donde voy a poder rehabilitarme y tener un proceso terapéutico. Primero es la acogida, la cama, luego ver el caso. Por eso pasan el dato los usuarios”, afirma María Isabel.

No es fácil este trabajo con personas en situación de calle. Tampoco es fácil para ellos salir de esta condición, donde hay un sinnúmero de factores que ahogan a estas personas.

Sin embargo, siempre hay una esperanza y gente dispuesta a brindar una mano, no solo para que estas personas tengan una noche digna, sino que muchas noches que permitan devolver el espíritu que se perdió en la calle.

 

PLAN INVIERNO

 

Noche Digna es un programa del Plan de Invierno del

Ministerio de Desarrollo Social que brinda, de manera transitoria y en época de bajas temperaturas, alternativas de hospedaje y atención básica en la vía pública a personas en situación de calle, a objeto de mitigar los efectos negativos que tiene para la salud de las personas.

El objetivo general de este proyecto es que las personas en situación de calle acceden a servicios sociales básicos, orientados a brindar protección a la vida, a través de la provisión de alojamiento, abrigo, alimentación, atención básica en salud y servicios para la higiene personal y atención en calle.

 

DON BERNARDO

 

Este es un usuario muy querido dentro de la residencia de Santa Elena, en especial por los años que ha pasado en la calle. Actualmente está delicado de salud debido a varias enfermedades que lo aquejan. Según muchas de estas patologías son de personas “ricas”. El buen humor se mantiene en estos lugares.

 

(Nota en edición impresa de 16.6.18)

FORCENTER