Una Labor un Personaje

7 enero, 2019

Padre Patricio López, vida al servicio del Señor

Padre Patricio López

“La gente de Pirque vive con mucho fervor la fe, lo que es maravilloso”, afirma el Párroco de la Parroquia del Santísimo Sacramento.

 

Este 25 de diciembre al mediodía se llevó a cabo una especial y muy emotiva ceremonia religiosa en la Parroquia del Santísimo Sacramento de Pirque, pues se celebraron los 25 años de vida sacerdotal del Párroco Patricio López Santibáñez, quien recibió el cariño y los saludos de los feligreses de la comuna.

“Llevo 12 años en Pirque, y la verdad ha sido una experiencia maravillosa. La gente aquí es muy devota, y vive con mucho fervor la fe, pues hay muchas tradiciones que están arraigadas en la vida religiosa, como el canto a lo divino, el Vía Crucis de El Principal, que tiene más de 100 años, o la celebración de Cuasimodo, que se realiza en tres lugres por lo grande de la comuna”, indica el Padre.

Menor de 4 hermanos, nació y estudió en la ciudad de Valparaíso. Hijo de madre dueña de casa y padre auxiliar farmacéutico, cuenta que fue el primero en su  familia en seguir “el camino del Señor”.

Sobre cómo nace su vocación religiosa, cuenta que su hermana participaba en la Parroquia de los 12 Apóstoles, la que se ubicaba cerca del actual Congreso Nacional. Es ahí que comienza como monaguillo a los  12 años, ayudando al Padre.

“El bichito del llamado de Dios nace un día que fueron unos seminaristas a contarnos sobre jornadas experimentales  para jóvenes de 1º a 4 medio.  Ahí es cuando el Señor me atrapó. Luego ya al salir del colegio, ingreso al Seminario San Rafael en 1985, lo que debió atrasarse un poco por el tema del terremoto”, recuerda.

Ya casi finalizando su curso seminarista, recibe un llamado del Obispo Orozimbo Fuenzalida, informando que se necesitaba clero para la nueva Diócesis de San Bernardo: es así como llega a la capital, y se ordena como sacerdote un el 25 de diciembre de 1993. “Mi primera parroquia fue la del Buen Pastor en el sector de El Castillo en La Pintana, donde estuve por 5 años, y luego el Obispo me envío a Calera de Tango, donde desarrollé funciones por 7 años y el 2006 llego finalmente a Pirque”.

 

EL RECUERDO DE SU MADRE

Respecto a la actividad que tomó lugar el 25 de  diciembre, el religioso aún se muestra profundamente agradecido de las  muestras de amor y gratitud hacia su persona que recibió en la jornada. “Uno vive para el Señor y para entregar compresión y ayuda a la gente. Ese día se efectuó una breve misa, para posteriormente  compartir con la comunidad unos juguitos, tortas y cositas ricas para comer”, comenta.

La fecha también reviste un significado muy especial para el Padre Patricio, pues fue también un 25 de diciembre  que falleció su madre. “Yo llevaba 10 años de cura. Tengo los mejores recuerdos, pues ella  me acompañó mucho.  Para mi es algo muy significativo, pues el Señor la llamó a su lado la misma fecha en que me ordené sacerdote, por lo que ambos celebramos juntos ese día”.

 

(Nota en edición impresa de sábado 5.1.19)