| Millonario robo en subestación eléctrica |
|
|
|
| Jueves, 12 de Enero de 2012 13:15 |
|
Más de 1.640 millones de pesos en dos vehículos, material de cobre y otros diversos artículos de valor, sustrajeron desconocidos que ingresaron a robar a una subestación eléctrica ubicada en el Cajón del Maipo. Los autores del atraco maniataron a tres adultos y una menor, familiares del cuidador del sector.
A los pocos minutos se constituyó en la propiedad ubicada a la altura del Kilómetro 17 de la ruta G 421, sector El Toyo, entrevistándose con el afectado que resultó ser cuidador de una subestación eléctrica perteneciente a la compañía AES Gener.
Según su declaración, manifestó que se encontraba con parte de su grupo familiar, su esposa e hija, momento en que a eso de las 22:30 horas su mujer salió al exterior con la finalidad de apagar un motor generador que se encuentra a no más de 15 metros de la vivienda principal.
Era un procedimiento habitual, pero esa noche fue distinto. Cumplida la tarea ella se devolvió a la casa pero fue interceptada por dos individuos desconocidos que cubrían sus rostros con gorros pasamontañas.
Aparentemente estaban parapetados tras ingresar por un costado de la propiedad, según determinaron las diligencias posteriores. Lo concreto es que los delincuentes la apuntaron con armas de fuego, exigiéndole que mantuviera silencio y que se dirigiera a su casa.
Por temor a su integridad física avanzó y al entrar los antisociales redujeron al dueño de casa tomándolo violentamente del cuello. Lo propio hicieron con la hija menor del matrimonio, de 12 años.
Siempre bajo amenazas de muerte los mantuvieron juntos en una habitación, hasta que se tomó la decisión de amarrarlos de manos en la espalda.
Los delincuentes comenzaron en ese minuto a registrar la propiedad buscando distintas especies de valor, pero todo indica que ese no era el objetivo del asalto era el material de cobre almacenado en el lugar.
De hecho los sujetos escaparon con una camioneta y un camión repleto de rollos de ese cotizado material.
Ampliamos en edición impresa (sábado 14 de enero 2012) |





El delito quedó al descubierto poco antes de las cinco de la madrugada del domingo pasado, cuando el afectado individualizado como Floridor Oyarce pudo liberarse de ataduras y tomar contacto telefónico con carabineros.







