9 julio, 2019

Enfermera acusada de reutilizar jeringas rompió el silencio: «He recibido amenazas de muerte»

A través de un comunicado público la enfermera, Maite Ferrer Prieto, sostuvo que siempre ha actuado bajos principios éticos y que espera que sus aclaraciones terminen con las amenazas de muerte que ha recibido.

«Me encuentro tranquila, con la esperanza que con mi declaración se de término a las continuas amenazas de muerte que he recibido a través de distintos medios de comunicación, y que afectan tanto mi integridad física como la seguridad de mi embarazo avanzado y prácticamente de término», dice el cierre del comunicado que emitió la profesional.

Ferrer relató que con fecha 25 de Junio fue contactada vía WhatsApp por un grupo de apoderados del colegio Alicante del Valle, quienes le solicitaron que prestara servicios de vacunación contra la influenza.

Tras ello, dice la enfermera, envió toda la documentación respectiva para que sea visada por la directora del establecimiento. De esta forma, el 29 de junio se concretó la primera vacunación masiva para alumnos y apoderados.

Luego de esta actividad, dice Ferrer, fue contactada por dos docentes, quienes le pidieron otra vacunación masiva, pero esta vez para esta vez «dirigido a profesores y miembros del sindicato del colegio».

Al igual que la primera vez, todo salió de manera normal tras la autorización de la directora.

Finalmente, el 1 de julio nuevamente un grupo de apoderados se contacta con ella -dice Ferrer- para una vacunación a efectuarse el sábado 6 de julio.

Según la enfermera, es aquí donde se gatilló todo el problema y las denuncias de reutilización de jeringas, lo que desmiente categóricamente.

«Esta última jornada se llevó acabo de manera óptima desde las 09:00 de la mañana, hasta aproximadamente las 16:00 horas, momento en el cual ingresa a vacunarse una apoderada junto a su hijo, a quien vacuno personalmente sin presentar inconveniente alguno. A continuación, procedo a vacunar a la apoderada, quien al término de la administración de su vacuna marca Vaxigrip, tetravalente, manifiesta verbalmente ‘no haber presentado dolor durante la inoculación de la vacuna, por lo que da por hecho que los 0,5 ml del líquido que contiene las cuatro cepas de virus influenza atenuados, no fueron administrados’. Dicha apoderada se identifica como miembro del Equipo de Salud, desempeñándose como Auxiliar de Enfermería», expone en el comunicado Ferrer.

Ante las acusaciones, sostiene que «las vacunas administradas fueron obtenidas durante los meses de Marzo y Abril, período previo a la situación de escasez a nivel nacional, siendo almacenadas en todo momento resguardando la cadena de frío que deben mantener para no perder su efectividad, dentro de un refrigerador limpio, higenizado, sin presencia de alimentos y sin riesgo de contaminación, respondiendo a los protocolos establecidos».

Finalmente la profesional dice estar tranquila con su trabajo y que está colaborando de manera voluntaria con la seremia de Salud en la investigación que se lleva adelante por este caso.